
Quito vive una jornada de alta tensión. Tras sobrevolar la capital, el ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que la mayoría de la ciudad permanece en calma, pero dos focos de disturbios en Villaflora y la avenida 6 de Diciembre concentraron entre 150 y 200 manifestantes. En este último sector, los protestantes lanzaron voladores contra helicópteros oficiales, lo que obligó a la Policía Nacional a intervenir.
Reimberg aseguró que el bloque de seguridad —integrado por Policía y Fuerzas Armadas— mantiene controles en todas las vías de acceso a Quito para impedir la llegada de grupos externos, especialmente desde Callahambe, donde se detectaron camionetas con personas en los baldes. “No vamos a permitir que se altere la paz”, enfatizó.
Los bloqueos viales, aunque afectan a ciudadanos que viajan en feriado, se mantendrán “el tiempo que sea necesario”. El ministro reiteró el compromiso del Gobierno con la estabilidad, aunque no aclaró si hay apertura al diálogo. Mientras Quito exige tranquilidad, las autoridades insisten: el orden es prioridad absoluta.






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