
La ministra del Ambiente, Inés Manzano, ordenó la suspensión temporal del proyecto minero Loma Larga en Azuay el 6 de agosto, exigiendo a la empresa concesionaria divulgar públicamente su plan de manejo ambiental.
En un mensaje dirigido a los cuencanos, Manzano recordó que el proceso, iniciado en 2003, superó revisiones técnicas rigurosas, consultas ciudadanas supervisadas por la OIT y sentencias judiciales. La licencia ambiental, otorgada el 23 de junio, siguió un protocolo inédito de participación comunitaria.
Sin embargo, ante preocupaciones por la seguridad hídrica, la ministra priorizó la transparencia: “No se trata de elegir entre agua o minería, sino de hacer las cosas bien”.
El proyecto, clave para combatir la minería ilegal, enfrenta ahora un nuevo escrutinio público. Manzano subrayó que el equilibrio entre desarrollo económico y protección ambiental es no negociable, reafirmando el compromiso de Ecuador con generaciones futuras.
Mientras el debate continúa, el gobierno insiste: aquí no se firmó un “cheque en blanco”, sino un contrato con condiciones claras.






Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.