Guayas exige autonomía real en su 205° aniversario de provincialización

La prefecta Marcela Aguinaga destacó logros en infraestructura, seguridad y desarrollo productivo, mientras cuestiona el centralismo y demanda justicia territorial para la provincia.

Guayas exige autonomía real en su 205° aniversario de provincialización

En el marco del 205° aniversario de la provincialización del Guayas, celebrado el 8 de noviembre de 2025 en Guayaquil, la prefecta Marcela Aguinaga pronunció un discurso en el que reivindicó el rol económico y productivo de la provincia, denunció la dependencia del centralismo estatal para la inversión local y presentó avances en movilidad, seguridad, agro y emprendimiento. Su mensaje, centrado en la autonomía real y la justicia territorial, resuena en un contexto de tensión política y desafíos de gobernanza en el Ecuador.

Una provincia que impulsa al país

El Guayas aporta más del 30 % del Producto Interno Bruto (PIB) del Ecuador, concentra la mayor parte de las exportaciones nacionales y sostiene la balanza comercial. A pesar de su peso económico, su capacidad para invertir en desarrollo local sigue supeditada a decisiones políticas del gobierno central. Durante su discurso, Aguinaga enfatizó que “cuando Guayas exige recursos, no pide favores: demanda justicia territorial”.

La prefecta cuestionó que, pese al título de “autonomía” otorgado por la Constitución, la provincia deba esperar “permisos” para ejecutar obras, acceder a créditos o gestionar inversiones, especialmente cuando las autoridades locales no responden a alianzas partidistas con el poder nacional. “El desarrollo del Guayas no puede depender del humor del poder”, afirmó.

Guayas exige autonomía real en su 205° aniversario de provincialización

Infraestructura como eje de transformación

En sus dos años al frente de la Prefectura, Aguinaga reportó la ejecución de más de 2.800 kilómetros de vías en toda la provincia, priorizando criterios técnicos y coordinación con gobiernos parroquiales y cantonales. Entre los proyectos más relevantes se destacan:

  • La rehabilitación de la vía Colimes-Solmedo (29 km), abandonada desde 2015.
  • El nuevo corredor productivo y turístico desde Playas hasta Pedro Carbo.
  • La construcción del puente en Bellavista, en la isla Puná, que por primera vez garantizará una conexión vial segura.
  • Las obras de accesos al Quinto Puente, clave para la logística nacional.

Además, anunció la licitación del dragado del río Guayas para diciembre de 2025, bajo un nuevo modelo de gestión con participación privada y corresponsabilidad financiera, tras descartar propuestas anteriores por “no ser sostenibles ni convenientes para los guayasenses”.

Seguridad: tecnología al servicio de la vida

Frente al aumento de la violencia y la inseguridad vial, la Prefectura implementó un sistema de monitoreo con inteligencia artificial en más de 80 km de vías concesionadas. La red incluye 60 cámaras con lectores de placas, visión panorámica y análisis de comportamiento en tiempo real, conectadas directamente al ECU 911 y a la Policía Nacional.

Este sistema ha permitido la recuperación de personas secuestradas y camiones robados, aunque la prefecta reconoció que “nada es suficiente mientras una madre se paralice al escuchar una moto”. Rechazó cualquier lógica de competencia institucional: “En seguridad no hay rivales que valgan. O nos protegemos o nos quiebran a todos”.

Agro, emprendimiento y justicia social

El sector agrícola del Guayas es predominantemente campesino: el 80 % de las 120.000 unidades productivas identificadas en el primer censo agropecuario provincial pertenecen a pequeños productores. En respuesta, la Prefectura lanzó programas como el mejoramiento genético ganadero —con 639 crías ya nacidas en 17 cantones— y asistencia técnica para el cacao fino de aroma, uno de los principales productos de exportación.

También se creó el Bono Agrícola por Pérdida Total, con una inversión de USD 3 millones para compensar a 17.500 hectáreas afectadas por el invierno, validado por la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL). Paralelamente, se fortaleció la defensa del banano frente al fusarium y el moco mediante puntos fitosanitarios y kits de bioseguridad, protegiendo a más de 50.000 familias.

En emprendimiento, el programa Guayas 2.0 capacita a pequeños productores en branding, comercio digital y reducción de costos. Y en zonas vulnerables como Monte Sinaí, la iniciativa Pan del Alma —una panadería comunitaria— ofrece autonomía económica a mujeres en situación de riesgo, con un enfoque de “rebelión contra la indiferencia”, no de asistencialismo.

Alianzas estratégicas y gobernanza territorial

Aguinaga destacó la reciente conformación de la Mancomunidad de la Cuenca del Río Guayas, un acuerdo entre siete prefecturas para gestionar de forma conjunta el principal ecosistema hídrico del país. “La Cuenca no tiene partido ni ideología. El agua nos conecta antes que cualquier bandera”, señaló.

Asimismo, anunció la creación del Centro de Innovación y Emprendimientos del Guayas, en alianza con ESPOL y el Distrito 100, que operará desde el campus Las Peñas en Guayaquil. “La innovación es la obra pública del siglo XXI”, afirmó.

Autonomía no es un eslogan, es un derecho

El discurso de Aguinaga no fue una celebración protocolaria, sino un llamado a repensar el pacto territorial del Ecuador. Al recordar que “Guayas no nació para resignarse, nació para ser libre”, trazó una línea clara entre quienes gobiernan desde la gestión y quienes lo hacen desde la retórica electoral. Su mensaje final fue inequívoco: mientras el Guayas siga en pie, el país no se detiene. Pero para ello, necesita autonomía real, no solo nominal.

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.