América Latina ante el desafío de recuperar la confianza y la estabilidad

El futuro regional se debate entre la seguridad ciudadana y la reconstrucción institucional frente al crimen transnacional.

América Latina ante el desafío de recuperar la confianza y la estabilidad

En el marco de la 56ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial 2026 en Davos, los presidentes de Ecuador, Daniel Noboa Azín, y de Panamá, José Raúl Mulino Quintero, junto al presidente del BID, Ilan Goldfajn, analizaron la crisis de legitimidad democrática en la región. El encuentro subrayó que la polarización y las presiones sociales están reconfigurando las relaciones internacionales de un bloque cuya importancia estratégica crece, pero que enfrenta desafíos críticos como el narcoterrorismo, la migración descontrolada y la pobreza.

La crisis en Venezuela y la autonomía de los pueblos

Uno de los puntos centrales del debate fue la situación política en Venezuela. El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, fue enfático al señalar que el concepto de autonomía ha sido quebrado en ese país por un régimen que no respetó la voluntad popular. “En el caso de Venezuela, el pueblo eligió un presidente y los resultados no fueron respetados por una dictadura”, afirmó Noboa, destacando que los medio millón de venezolanos en Ecuador ven ahora una “luz al final del túnel”.

Por su parte, el presidente panameño, José Raúl Mulino, recordó la experiencia de su país con la invasión de 1989 para remover al dictador Manuel Noriega, advirtiendo que las crisis prolongadas suelen ser provocadas por individuos que abandonan los principios democráticos. La discusión también abordó el papel de la OEA, calificada por Mulino como una institución “muy débil” e ineficiente para resolver crisis regionales debido a la falta de consenso y el ejercicio de vetos indirectos.

Seguridad y narcoterrorismo: la guerra interna

Noboa describió la situación de Ecuador como una “guerra contra el narcoterrorismo”, enfrentando a más de 60.000 combatientes de organizaciones criminales que han adaptado sus tácticas a los sistemas legales democráticos. El mandatario subrayó que el indicador más relevante para medir el éxito de su gestión no es el PIB, sino el índice de pobreza, que se sitúa en el 21.2%, el nivel más bajo en la historia del país.

“Estamos luchando una guerra que no es solo en la calle; es en las cortes, en los medios y en las redes sociales. Es una guerra completa contra el mal”, declaró Noboa Azín.

Migración y economía: retos estructurales

La crisis migratoria fue otro eje fundamental. Mulino destacó que Panamá logró reducir drásticamente el flujo ilegal en el Tapón del Darién en apenas diez meses de gestión. Informó que, anteriormente, el 94% de los migrantes eran venezolanos, seguidos por colombianos, chinos y haitianos. En términos económicos, el presidente panameño alertó sobre la pesada herencia de una deuda pública que asciende a 56.000 millones de dólares, lo que obliga a implementar controles fiscales estrictos para reducir el déficit.

América Latina ante el desafío de recuperar la confianza y la estabilidad

Hacia una agenda sin ideologías

El cierre del panel hizo un llamado a abandonar los debates ideológicos para centrarse en combatir la miseria. El presidente del BID, Ilan Goldfajn, destacó que la región posee un tercio de los minerales críticos del mundo, lo que representa una oportunidad histórica para insertar a América Latina en las cadenas de suministro globales de forma sostenible. Noboa concluyó que la verdadera lucha es “democracia versus anarquía”, instando a los líderes a trabajar unidos contra el flujo de “dinero sucio” y la minería ilegal que hoy financia estructuras criminales tan rentables como la cocaína.

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