
“Ninguna forma de violencia puede ser jamás justificada”, afirmó Cristina Reyes, ex presidenta del Parlamento Andino, tras conocerse el ataque contra la caravana presidencial. Sin justificar el hecho, Reyes señaló que este refleja el clima de tensión generado por el cierre de canales de diálogo y decisiones gubernamentales percibidas como impositivas.
“Hoy el gobierno siente en carne propia lo que los ecuatorianos viven a diario: miedo al salir a la calle”, dijo, al vincular el episodio con la inseguridad generalizada que cobra vidas inocentes.
Reyes condenó tanto el ataque al presidente como los excesos de la fuerza pública y actos violentos de algunos manifestantes. Pero su llamado central fue a la humildad: “No se trata de victimismo, sino de sensatez”.
En un momento crítico para la estabilidad nacional, exigió apertura al diálogo, empatía en el liderazgo y, si es necesario, renuncias. “Ecuador no puede permitirse que esta espiral de violencia se vuelva irreversible”, concluyó.
¿Está el país a tiempo de evitar una mayor fractura?






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