Un desfile en Pekín conmemoró la Segunda Guerra Mundial y mostró la alianza entre China, Rusia y Corea del Norte frente a Occidente.

Desde la plaza de Tiananmen, en Pekín, el presidente Xi Jinping presidió un desfile militar con más de 10.000 soldados y armamento de última generación, acompañado por Vladímir Putin y Kim Jong Un. El evento, celebrado el 3 de septiembre de 2025, marcó no solo la conmemoración del fin de la Segunda Guerra Mundial en Asia, sino también una declaración política frente a Estados Unidos y sus aliados.
Una exhibición de fuerza en la capital china
El desfile incluyó misiles hipersónicos, aviones furtivos y sistemas de defensa láser, que según medios estatales chinos superan la tecnología militar estadounidense. También se presentaron misiles balísticos intercontinentales y dispositivos innovadores como perros robot, utilizados en escenarios de conflicto.
Más de veinte líderes internacionales asistieron al evento, aunque las miradas se centraron en Xi, Putin y Kim, tres mandatarios que representan potencias nucleares y que, por primera vez, se mostraron juntos en público.
El mensaje de Xi Jinping
En su discurso, Xi afirmó que China ya no será “intimidada” y defendió lo que denominó “el gran rejuvenecimiento de la nación”. Subrayó que el mundo enfrenta la disyuntiva entre “paz o guerra, diálogo o confrontación”, y aseguró que el ascenso de China es “imparable”.
La narrativa oficial también buscó resaltar el rol de China en la derrota de Japón en 1945, aunque historiadores recuerdan que en aquel entonces el gobierno era distinto al de la actual República Popular.

Putin y Kim: aliados estratégicos
Putin sostuvo una reunión de más de dos horas con Kim Jong Un, en la que ambos reafirmaron la cooperación militar y política. Corea del Norte ha suministrado armas y soldados a Rusia en la guerra contra Ucrania, mientras que Moscú ha respaldado a Pionyang en foros internacionales.
La invitación de Putin a Kim para visitar Rusia refuerza una alianza que desafía abiertamente las sanciones occidentales.
Reacciones internacionales
En redes sociales, el expresidente estadounidense Donald Trump ironizó al felicitar a China por el evento y acusó a Xi, Putin y Kim de “conspirar contra Estados Unidos”. Desde Moscú, asesores del Kremlin negaron tal interpretación.
Analistas consideran que la exhibición militar refuerza un “nuevo orden mundial” en el que China busca posicionarse como alternativa a la hegemonía estadounidense, en alianza con Rusia y Corea del Norte.
Implicaciones geopolíticas
El desfile en Pekín simboliza un realineamiento estratégico. Mientras Estados Unidos refuerza alianzas en el Pacífico y en la OTAN, China y sus socios envían una señal de que poseen capacidad militar y voluntad política para desafiar ese liderazgo.
La presencia conjunta de Xi, Putin y Kim plantea interrogantes sobre la estabilidad en Asia, Europa y Medio Oriente, y reaviva el temor a una escalada en Taiwán, Ucrania o la península coreana.
El desfile en Tiananmen no fue solo un acto conmemorativo, sino una declaración de intenciones. La alianza visible entre China, Rusia y Corea del Norte marca un momento clave en la redefinición del equilibrio global, con implicaciones que van más allá de la memoria histórica.






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