Trabajadores bananeros en Ecuador denuncian violación a derechos humanos y condiciones análogas a la esclavitud

Según declaraciones de Jorge Acosta, coordinador de la Asociación Sindical de Trabajadores Agrícolas, Bananeros y Campesinos (ASTAC), en las plantaciones bananeras de Ecuador existen aún hoy violaciones a los derechos humanos de los trabajadores, en condiciones análogas a la esclavitud moderna.

Trabajadores bananeros en Ecuador denuncian violación a derechos humanos y condiciones análogas a la esclavitud

“La esclavitud aún está presente bajo nuevas formas, ya no con grilletes, pero sí en la explotación laboral, los salarios precarios, las extenuantes horas de trabajo, la afectación a la salud por los plaguicidas y el discrimen contra la mujer”, afirmó Acosta.

Estas serían las nuevas formas de esclavitud vigentes actualmente. En 2010, tras una investigación, una Relatora Especial de la ONU sobre formas contemporáneas de esclavitud informó en su informe que en las plantaciones bananeras de Ecuador existían condiciones similares a la esclavitud moderna.

En 2019, la Defensoría del Pueblo de Ecuador realizó su propia investigación durante dos años, determinando que estas formas contemporáneas de esclavitud aún se mantenían.

“Las condiciones de esclavitud y explotación laboral severa no han cambiado, los gobiernos han creado leyes y maquillado las cosas. Ahora se habla de salario digno, pero es una falsedad”, señaló Acosta.

Explicó que el salario de los trabajadores está muy por debajo de la canasta básica familiar, que ronda los $800, y de la canasta vital, sobre $600. Trabajadores han llegado a ganar $210 al mes con jornadas de 12 a 14 horas diarias.

“No es posible que un trabajador pueda vivir con menos del salario básico, con 210 o 220 dólares al mes”, criticó.

Acosta también denunció la discriminación contra las trabajadoras mujeres, quienes realizan tareas consideradas “más fáciles” y por ende reciben menores salarios, aún cuando cumplen las mismas extenuantes jornadas que los hombres.

La brecha salarial en algunos casos es de $20 a $30 menos al mes en comparación con los trabajadores masculinos.

Otro factor altamente cuestionado por Acosta es la exposición de los trabajadores a plaguicidas peligrosos durante las fumigaciones aéreas sobre los cultivos de banano.

Uno de ellos es el ingrediente activo mancozeb, un pesticida fungicida vinculado a posibles daños en el sistema endocrino y reproductivo. La Unión Europea lo prohibió recientemente, pero en Ecuador su uso está permitido.

Tras degradarse por efectos del clima, el mancozeb libera etilentiourea (ETU), un compuesto reconocido como cancerígeno. Los trabajadores a menudo son rociados directamente sin la debida protección o tiempos de reingreso seguros a campos recién fumigados.

Incluso hay registros de declaraciones donde autoridades ecuatorianas atribuyeron las discapacidades en la zona bananera a las fumigaciones aéreas. Pero no se han tomado acciones al respecto.

Acosta advirtió que los acuerdos comerciales y tratados de libre comercio se basan en el respeto a los derechos humanos y laborales. De no modificarse la situación, se pondrían en riesgo.

Recientemente la Asociación ASTAC presentó una queja en Alemania contra dos importantes supermercados que se proveen de banano ecuatoriano, invocando la nueva legislación germana de “debida diligencia”.

Esta ley responsabiliza a las empresas alemanas de violaciones a derechos humanos en sus cadenas de suministro globales. Los supermercados podrían recibir fuertes multas tras una investigación, y ya manifestaron su preocupación por la situación laboral en las plantaciones de Ecuador.

Acosta explicó que el respeto a los derechos de los trabajadores es fundamental para el comercio exterior de Ecuador, incluyendo el banano que representa su principal producto de exportación.

Hizo un llamado al diálogo tripartito entre sindicatos, empresas y gobierno para establecer cronogramas que permitan mejorar progresivamente las condiciones laborales, sin afectar a las exportaciones.

La situación actual based on la explotación no puede mantenerse. Pero aún no ha habido voluntad política para proteger los derechos de los trabajadores bananeros. La nueva ministra del Trabajo manifestó que se debe respetar estos derechos, en linea con los acuerdos comerciales. Habrá que ver si su discurso se traduce en acciones concretas.

Fuente: Portadas | prensa.ec

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