Reino Unido busca frenar la adicción a los smartphones en menores de 16 años

Un proyecto de ley pretende proteger a los adolescentes regulando el acceso a redes sociales y contenido adictivo.

Reino Unido busca frenar la adicción a los smartphones en menores de 16 años

El uso excesivo de smartphones y redes sociales en adolescentes ha generado preocupación en Reino Unido. El nuevo proyecto de ley “Teléfonos Más Seguros” busca implementar restricciones para proteger a los menores de 16 años de la adicción tecnológica, proponiendo medidas como la exclusión de estos jóvenes de algoritmos de contenido y prohibiciones en centros educativos.

El creciente uso de smartphones y redes sociales en menores de 16 años ha despertado alarmas sobre sus efectos en la salud mental y la adicción conductual. Un estudio de la compañía BioMed Central (BMC) revela que uno de cada cuatro niños y jóvenes utiliza su teléfono de forma equivalente a una adicción, exponiéndolos a riesgos psicológicos y sociales.

En respuesta a estas preocupaciones, el diputado laborista Josh MacAlister ha presentado en el Parlamento británico el proyecto de ley “Teléfonos Más Seguros”, que busca regular el acceso de los adolescentes a dispositivos móviles y contenido digital adictivo. Una de las medidas más destacadas es el aumento de la edad mínima de acceso a internet sin supervisión parental de los 13 a los 16 años. Esto obligaría a las plataformas tecnológicas a requerir el consentimiento de los padres para manejar los datos de los menores, impidiendo que sean blanco de algoritmos diseñados para generar adicción.

Reino Unido busca frenar la adicción a los smartphones en menores de 16 años

Otro aspecto clave de la propuesta es otorgar a los padres mayor control sobre los datos de sus hijos, permitiéndoles conocer qué empresas o aplicaciones manejan dicha información. MacAlister subraya que esta medida pretende empoderar a los progenitores, mientras que las redes sociales quedarían obligadas a excluir a los menores de sus estrategias de contenido personalizado.

El proyecto también propone dotar al regulador británico de comunicaciones, Ofcom, de mayores poderes para controlar las aplicaciones “adictivas por diseño”. Esto incluiría la verificación de la edad de los usuarios y evitar que los menores sean expuestos a contenidos perjudiciales.

Además, el diputado sugiere que los centros educativos se conviertan en “zonas libres de teléfonos móviles”, donde los estudiantes puedan concentrarse sin distracciones tecnológicas. Esta medida, que ha recibido el respaldo de figuras políticas como el exsecretario de Educación Kit Malthouse, tiene como objetivo crear un entorno escolar más enfocado y saludable.

El debate en torno al uso de smartphones entre menores también ha involucrado al primer ministro Keir Stamer, quien ha manifestado su desacuerdo con la prohibición total de estos dispositivos, pero reconoce la necesidad de replantear cómo los jóvenes deben interactuar con ellos.

A medida que las autoridades británicas avanzan en la discusión de esta legislación, la pregunta clave es: ¿logrará este proyecto frenar la creciente dependencia de los adolescentes a las pantallas?

Fuente: prensa.ec

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