Salario Básico Unificado 2024 se definirá en medio de expectativas y dudas

Los representantes de los trabajadores aspiran a un incremento que cubra al menos la canasta básica, mientras que algunos analistas plantean que debe estar atado a la inflación

Salario Básico Unificado 2024 se definirá en medio de expectativas y dudas, Marcela Arellano

Este fin de año se avecina una nueva negociación del Salario Básico Unificado (SBU) para 2024, en medio de la expectativa de los trabajadores por un incremento significativo que les permita cubrir el alto costo de vida, y el escepticismo de algunos analistas que consideran que no es viable un alza importante dada la complicada situación económica del país.

Para conversar sobre este tema en Portadas de prensa.ec, dialogamos con Marcela Arellano, Presidenta de la Central Ecuatoriana de Organizaciones Sindicales Libres (CEOSL), una de las principales centrales sindicales del Ecuador. Ella plantea que el SBU debe cubrir al menos los $500 que cuesta la canasta básica familiar, e incluso aspiran a que alcance los $550 de la canasta vital.

Arellano explica que esta propuesta se sustenta en que la Constitución establece que la remuneración de un trabajador debe cubrir al menos la canasta básica familiar, la cual tiene un costo de $785 según datos del INEC. Por el complejo contexto económico, los trabajadores plantean que el SBU cubra al menos la canasta de la pobreza, que implica menos productos pero tiene un costo de unos $500.

La líder sindical argumenta que el salario no solo es un asunto de justicia laboral, sino también es clave para reactivar la economía, dado que una mayor capacidad adquisitiva de los trabajadores dinamiza el consumo interno y la producción nacional. Según Arellano, el aparato productivo está estancado en parte por los bajos salarios, que limitan el consumo.

Frente a quienes plantean que el alza del SBU debe estar atada a la inflación, que el próximo año se proyecta en 2,1%, Arellano considera que eso sería insuficiente dado que actualmente los trabajadores ganan menos que el costo de la canasta básica. Un ajuste solo con la inflación no cambiaría esta situación.

La dirigente advierte que el gobierno de Guillermo Lasso ha dado señales de querer limitar el gasto público, entre ellas la reciente suspensión de horas extra en el sector público, lo que podría anticipar una postura poco flexible en la negociación salarial. Sin embargo, Arellano advierte que defenderán los derechos ganados por los trabajadores.

De cara a la llegada del nuevo gobierno de Daniel Noboa, Arellano manifestó que impulsarán un acuerdo nacional por una política salarial y de empleo digno, que establezca mecanismos de incremento general de salarios, de reactivación de la economía y la producción. Los trabajadores esperan que el nuevo gobierno priorice al ser humano por sobre los indicadores fiscales.

El desenlace de esta negociación salarial determinará el poder adquisitivo de millones de familias ecuatorianas el próximo año, y dará luces sobre la orientación socioeconómica del nuevo gobierno entrante. Los trabajadores confían en que esta vez logren un acuerdo que realmente cubra sus necesidades básicas, luego de años de salarios deprimidos que han precarizado sus condiciones de vida.

Fuente: Portadas | prensa.ec

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