Rubén De la Torre, presidente de la Federación de Veteranos de Guerra, habla sobre la importancia de la nueva ley que reconoce a todos los actores de los conflictos armados y su legado para las nuevas generaciones.
El 26 de diciembre de 2024 marcará un hito en la historia de Ecuador: la aprobación de la Ley de Veteranos de Guerra, que establece esta fecha como el Día del Veterano de Guerra. Rubén De la Torre, presidente de la Federación de Veteranos de Guerra, explica cómo esta Ley no solo honra a quienes estuvieron en primera línea, sino también a quienes brindaron apoyo en los conflictos de 1941, 1981 y 1995. En una entrevista exclusiva, De la Torre destaca la importancia de esta normativa inclusiva y su papel en la recuperación de valores como el patriotismo y la disciplina en las nuevas generaciones.

La Ley de Veteranos de Guerra, aprobada por la Asamblea Nacional, es un reconocimiento histórico para quienes participaron en los tres conflictos internacionales que marcaron a Ecuador: la Guerra de 1941 con Perú, el Conflicto del Falso Paquisha en 1981 y la Guerra del Cenepa en 1995. Sin embargo, lo que hace única a esta ley es su enfoque inclusivo. “No solo se trata de quienes estuvieron en combate directo, sino también de aquellos que brindaron apoyo logístico, médico y operativo”, explica Rubén De la Torre.
Según De la Torre, esta ley reconoce a cerca de 50.000 ciudadanos, entre militares activos, retirados, empleados civiles y fuerzas de resistencia que participaron en estos conflictos. “Todos ellos son veteranos de guerra, y esta ley los incluye a todos”, afirma. Además, la normativa no solo honra a los héroes vivos, sino que también reconoce a quienes perdieron la vida en el campo de batalla, asegurando que sus familias reciban el apoyo necesario.
Uno de los aspectos más destacados de la entrevista es el énfasis que De la Torre pone en la importancia de transmitir valores como el patriotismo, la disciplina y el amor a la patria a las nuevas generaciones. “Hoy vemos una juventud que ha perdido esos principios. Antes, el servicio militar obligatorio enseñaba disciplina y valores, pero ahora muchos jóvenes eligen caminos equivocados, como la delincuencia”, lamenta.

Para contrarrestar esta tendencia, los veteranos de guerra realizan charlas en universidades, colegios y comunidades, compartiendo sus experiencias y recordando la importancia de servir a la patria con honor y dignidad. “Queremos dejar un legado, que las nuevas generaciones sepan quiénes fuimos y qué hicimos por nuestro país”, afirma De la Torre.
Aunque la ley es un avance significativo, De la Torre reconoce que aún hay desafíos por superar. “Hay héroes que no recibieron el reconocimiento que merecían en su momento, y algunos incluso murieron en la pobreza”, señala. Sin embargo, destaca que el Estado y los gobiernos locales han trabajado para solventar estas falencias, otorgando bonos y pensiones a los veteranos y sus familias.
El presidente de la Federación también aborda el papel crucial de las Fuerzas Armadas en la sociedad ecuatoriana. “Somos una de las instituciones más creíbles y respetadas del país. No solo defendemos la soberanía, sino que también trabajamos en proyectos de desarrollo, reforestación y apoyo a comunidades”, explica. Sin embargo, lamenta los intentos de desprestigiar a las Fuerzas Armadas por hechos aislados. “Es triste que se juzgue a toda una institución por errores individuales. Nuestra misión siempre ha sido proteger la vida y los derechos de los ciudadanos”, afirma.
La Ley de Veteranos de Guerra no solo es un reconocimiento a quienes sirvieron a Ecuador en momentos críticos, sino también un llamado a recuperar los valores que han definido a la nación. En un mundo donde las nuevas guerras ya no serán por territorio, sino por recursos naturales y contra amenazas como el narcotráfico, el legado de los veteranos de guerra es más relevante que nunca. ¿Estamos preparados para honrar su sacrificio y aprender de su ejemplo?






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