La primera dama revela cómo el proyecto ANA ha empoderado a 3.000 mujeres con trabajo digno y educación
La primera dama del Ecuador, Lavinia Valbonesi, ha impulsado el proyecto ANA como herramienta para empoderar a las mujeres víctimas de violencia y romper ciclos de marginación. En entrevista con Teleamazonas, Valbonesi detalla cómo este proyecto ha brindado oportunidades educativas y laborales a 3.000 mujeres, estableciendo centros presenciales en ocho provincias y alcanzando a 200.000 mujeres a través de una plataforma en línea. Su objetivo: convertir a ANA en la primera fundación autosustentable del país.

“El proyecto ANA nació con el propósito de transformar vidas y dar segundas oportunidades a mujeres que han sufrido violencia”, afirma Valbonesi. La primera dama destaca que el proyecto se basa en cuatro pilares: prevención, educación, empleo y acompañamiento. “Hemos creado el primer centro integral ANA en Quito, donde ofrecemos talleres, asesoría jurídica y psicológica, y pronto inauguraremos un centro de acogida”, revela. Valbonesi también menciona que el proyecto ha logrado empoderar a mujeres a través de convenios con empresas privadas. “Tengo mujeres camioneras, mujeres en call center, de todas las edades y que estan trabajando en lugares dignos”, enfatiza.
El proyecto ANA fue creado por Lavinia Valbonesi tras conocer la historia de Ana, una mujer que superó la violencia gracias a su resiliencia. La iniciativa aborda el problema de que siete de cada diez mujeres en Ecuador han sufrido violencia, un número que Valbonesi considera subestimado debido al conservadurismo del país. El proyecto ha crecido rápidamente, pasando de ser una idea en noviembre de 2023 a tener presencia en ocho provincias y una plataforma en línea con 200.000 inscritas.
Valbonesi reconoce que su trabajo como primera dama ha sido una transición maravillosa, permitiéndole estar más cerca de las personas y sus necesidades. “Soy una primera dama de territorio, no de protocolo”, afirma, destacando que ha recorrido todas las provincias del país. El proyecto ANA también se ha expandido más allá de su foco original en mujeres, atendiendo necesidades como la construcción de casas para familias en emergencia y la creación de un espacio sensorial para niños con autismo. Valbonesi aspira a que ANA trascienda el período presidencial de su esposo y se convierta en un legado autosustentable.

El proyecto ANA de Lavinia Valbonesi representa un enfoque integral para empoderar a las mujeres a través de la educación y el empleo digno. ¿Podrá este modelo convertirse en un ejemplo a seguir para otros países latinoamericanos? Mientras Valbonesi busca expandir ANA a todas las provincias y convertirla en una fundación autosustentable, surge la pregunta: ¿cómo asegurar la continuidad y el impacto a largo plazo de iniciativas como ANA?


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