El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional avaló un desembolso inmediato de USD 600 millones y amplió el programa vigente en USD 1.000 millones más.
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó este viernes 18 de julio de 2025 la segunda revisión del acuerdo de 48 meses con Ecuador —conocido como Servicio Ampliado (SAF)— y aprobó un incremento de USD 1.000 millones en el monto total del programa, que pasa de 4.000 a 5.000 millones. La decisión, adoptada en Washington, habilita un desembolso inmediato de USD 600 millones y refuerza el respaldo financiero al plan fiscal y de reformas estructurales del Gobierno del presidente Daniel Noboa.

El FMI destacó que, pese a los apagones eléctricos provocados por la sequía histórica y al aumento de la inseguridad, Ecuador cumplió “con holgura” todos los criterios cuantitativos fijados para diciembre de 2024 y abril de 2025. Según el comunicado del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la recaudación no petrolera creció más de lo previsto y se fortalecieron los colchones de liquidez fiscales y externos, lo que permitió regularizar atrasos internos sin recortar los programas sociales.
Nigel Clarke, subdirector gerente y presidente interino del Directorio del FMI, subrayó que “las autoridades ecuatorianas han logrado notables avances en la ejecución de su programa económico” y que las medidas adoptadas protegen a los sectores más vulnerables mediante la ampliación de transferencias focalizadas y la actualización del Registro Social.
El Gobierno presentó un plan fiscal revisado que intensifica la consolidación en 1,1 % del PIB durante el período del programa. El objetivo es que la deuda pública mantenga una trayectoria descendente y que el país recupere el acceso pleno a los mercados de capitales en 2026. Entre las reformas aprobadas figuran:

- Un programa para atraer inversión privada en minería, hidrocarburos y energía.
- Medidas para profundizar el mercado interno de capitales y mejorar la supervisión financiera.
- Acciones de gobernanza y lucha contra el lavado de dinero que, según el FMI, alinean al país con las recomendaciones de la Evaluación de Estabilidad Financiera de 2023.
El MEF precisó que estas iniciativas “catalizarán apoyo financiero adicional de socios multilaterales”, aunque no detalló montos ni calendarios.
El FMI proyecta que la economía ecuatoriana repuntará en 2025 tras la contracción del año anterior, con inflación contenida y un saldo en cuenta corriente superavitaria gracias al desempeño de las exportaciones no petroleras. Las reservas internacionales netas continuarían recuperándose, lo que brinda mayor margen para enfrentar choques externos, como la volatilidad del precio del crudo o el endurecimiento de las condiciones financieras globales.
En su declaración, Clarke advirtió que el nuevo entorno mundial “más restrictivo” obliga a “medidas ágiles” y a una “agenda de reformas de mayor alcance”. El programa acordado contempla metas estructurales adicionales que deberán alcanzarse antes de la tercera revisión, prevista para finales de 2025.
Con el visto bueno del Directorio Ejecutivo, Ecuador refuerza su financiamiento externo y gana tiempo para consolidar la estabilidad macroeconómica. No obstante, el éxito final dependerá de la capacidad del Gobierno para sostener el cumplimiento de metas, profundizar las reformas estructurales y proteger a los sectores más vulnerables en medio de un entorno internacional incierto. El próximo año será clave para demostrar que los ajustes fiscales y las inversiones anunciadas se traducen en empleo y crecimiento inclusivo.






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