El senador y precandidato presidencial murió este 11 de agosto, dos meses después de haber sido víctima de un ataque armado durante un acto de campaña.
Miguel Uribe Turbay, senador colombiano y aspirante a la Presidencia por el partido Centro Democrático, falleció este lunes 11 de agosto en la Fundación Santa Fe de Bogotá, tras permanecer más de dos meses en estado crítico luego de recibir varios disparos durante un evento político en el barrio Modelia. Su muerte marca un nuevo episodio de violencia política en Colombia y ha generado reacciones de líderes nacionales e internacionales.

Miguel Uribe Turbay, de 39 años, era abogado con estudios en Harvard y una figura emergente en la política colombiana. Nieto del expresidente Julio César Turbay Ayala e hijo de la periodista Diana Turbay —asesinada en 1991 durante un fallido rescate tras su secuestro por el cartel de Medellín—, Uribe creció en un entorno marcado por el poder y la tragedia.
Inició su carrera como concejal de Bogotá en 2012, fue Secretario de Gobierno durante la alcaldía de Enrique Peñalosa y en 2022 se convirtió en el senador más votado del país, encabezando la lista del Centro Democrático. Su lema “Colombia tiene futuro” reflejaba su apuesta por una política renovada, con énfasis en seguridad, educación y reconciliación nacional.
El ataque ocurrió el 7 de junio de 2025, mientras Uribe intervenía en un acto de campaña en el occidente de Bogotá. Recibió al menos tres disparos, dos de ellos en la cabeza, lo que motivó su traslado urgente a la Fundación Santa Fe. A pesar de múltiples intervenciones neuroquirúrgicas, su estado se agravó en los últimos días debido a una hemorragia intracerebral aguda y un edema cerebral persistente.

Las autoridades capturaron a un menor de edad como presunto autor material del atentado. Hasta el momento, hay al menos seis personas vinculadas a la investigación, aunque no se ha confirmado oficialmente el móvil del crimen.
La muerte de Uribe ha generado una ola de condolencias y llamados a la justicia. El expresidente Álvaro Uribe Vélez, líder del Centro Democrático, expresó: “El mal todo lo destruye, mataron la esperanza”. Mandatarios regionales, congresistas y figuras internacionales como Marco Rubio también se pronunciaron, exigiendo que el crimen no quede impune.
Su hermana, María Carolina Hoyos, publicó un emotivo mensaje en redes sociales: “Miguel Guerrero, esta fue la voluntad de Dios. No encuentro explicaciones, pero no me queda más que asumir este nuevo dolor con fe”.
La muerte de Miguel Uribe Turbay revive los fantasmas del magnicidio en Colombia y plantea interrogantes sobre la seguridad de los líderes políticos en el país. En medio del duelo, se espera que las investigaciones avancen con celeridad y transparencia. La ciudadanía, por su parte, ha respondido con marchas silenciosas y llamados a la paz, recordando que la democracia se fortalece cuando se protege la vida de quienes la representan.






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