Parque Nacional Machalilla: Tesoro de Biodiversidad y Cultura

El Parque Nacional Machalilla, una joya natural y cultural en la costa de Ecuador, se erige como uno de los destinos más fascinantes para los amantes del turismo ecoturístico. Fundado en julio de 1979, este parque lleva el nombre de la antigua cultura Machalilla, que dejó una huella profunda en la región litoral ecuatoriana. Desde playas vírgenes hasta sitios arqueológicos milenarios y una vida marina impresionante, el Parque Nacional Machalilla tiene algo para todos los viajeros.

Situado en la costa sur de la provincia de Manabí, el Parque Nacional Machalilla abarca las zonas de Puerto Machalilla, Jipijapa, Puerto López y Montecristi. Con una extensión de 56,184 hectáreas de tierra y 14,430 hectáreas de área marina, es una de las áreas protegidas más grandes de la costa ecuatoriana.

Lo que hace que este parque sea verdaderamente especial es su riqueza cultural. Con veintiún sitios arqueológicos que representan cinco mil años de historia humana, el parque es un tesoro arqueológico. Desde los vestigios de la cultura Valdivia, que datan de hace más de 5,000 años, hasta la influencia de la cultura Manteño-Huancavilca hace 500 años, los visitantes pueden sumergirse en la historia antigua de Ecuador. Además, la famosa Isla de la Plata es parte del parque, ofreciendo oportunidades para explorar su biodiversidad marina y terrestre.

La diversidad de vida en el Parque Nacional Machalilla es impresionante. En tierra, se pueden avistar 81 especies de mamíferos y 270 especies de aves. En las aguas circundantes, los arrecifes rocosos y las comunidades coralinas son tesoros naturales, especialmente alrededor de la Isla de la Plata. Langostas, pepinos de mar, caracoles y el spondylus, conocido como la ostra espinosa, son solo algunos de los tesoros que se esconden en sus aguas. La vida marina es igualmente fascinante, con 143 especies de peces que incluyen sierras, meros, tiburones, peces mariposa y peces loro, por nombrar solo algunos.

El Parque Nacional Machalilla no solo atrae a viajeros en busca de belleza natural y cultural, sino que también es un imán para científicos y conservacionistas. Numerosas organizaciones se sienten atraídas por su potencial científico. Sin embargo, el parque enfrenta desafíos, como actividades productivas que no son compatibles con sus objetivos de conservación y la contaminación ambiental en su área de influencia.

Fuente: RLL / Prensa.ec

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