La petrolera saudí adquiere la distribuidora de combustibles Primax por US$ 3.500 millones, expandiendo su influencia en Perú, Colombia y Ecuador.
En una de las operaciones más importantes del sector energético en los últimos años, Saudi Aramco, la petrolera más grande del mundo, ha adquirido Primax, la distribuidora peruana de combustibles del Grupo Romero, por US$ 3.500 millones. Esta transacción no solo refuerza la presencia de Aramco en Sudamérica, sino que también redefine el panorama competitivo en Perú, Colombia y Ecuador.

La compra de Primax por parte de Saudi Aramco marca un hito en la industria energética de Sudamérica. Con más de 2.100 estaciones de servicio en Perú, Colombia y Ecuador, Primax es una de las redes de distribución de combustibles más grandes de la región. Esta adquisición le permite a Aramco, ya conocida por su dominio en la producción y exportación de crudo, consolidarse en el mercado downstream (distribución y venta al por menor) de la región.
La transacción ascendió a aproximadamente US$ 3.500 millones, convirtiéndola en una de las más grandes en el sector energético sudamericano en los últimos años. La operación incluye no solo las estaciones de servicio, sino también la marca de tiendas de conveniencia Listo, que cuenta con 180 locales en Ecuador y Perú.
Para Aramco, esta adquisición es parte de una estrategia más amplia de expansión global. En 2023, la petrolera saudí completó la compra del 100% de la minorista chilena Esmax, y ahora, con Primax, consolida su presencia en Sudamérica.

La entrada de Aramco en el mercado de distribución de combustibles de Sudamérica podría intensificar la competencia en el sector. Actualmente, las principales marcas en Colombia, por ejemplo, son Terpel (con 2.112 estaciones), Biomax (1.053) y Primax (914). Con el respaldo financiero de Aramco, Primax podría fortalecer su posición y expandir su red, lo que podría beneficiar a los consumidores con precios más competitivos y una mayor oferta de servicios.
La adquisición de Primax se enmarca en la estrategia de Aramco de diversificar sus operaciones más allá de la producción de crudo. Arabia Saudita, a través de su programa Visión 2030, busca reducir su dependencia del petróleo y fortalecer su presencia en sectores como el gas natural, la petroquímica y la distribución de combustibles.
Además, esta operación refuerza la posición de Aramco en Sudamérica, donde ya tiene inversiones en Perú, como su participación del 49% en MidOcean Energy y su adquisición de una participación minoritaria en la planta de GNL de Hunt Oil Company.
Para el Grupo Romero, la venta de Primax representa un cambio significativo en su portafolio de negocios. Fundado en 2005, el grupo peruano tiene intereses en sectores como la industria, el consumo masivo, la agricultura y los servicios logísticos. La venta de Primax le permite reorientar sus recursos hacia otras áreas estratégicas, mientras que Aramco se beneficia de la infraestructura y la experiencia de la empresa en la región.
La adquisición de Primax por parte de Saudi Aramco no solo redefine el panorama energético de Sudamérica, sino que también subraya la creciente influencia de las petroleras globales en los mercados emergentes. Con su capacidad financiera y estratégica, Aramco está posicionada para transformar la industria de distribución de combustibles en la región. ¿Estamos ante el inicio de una nueva era en el mercado energético sudamericano, donde los gigantes globales dominarán el sector?






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