Modelos de inteligencia artificial registran la biodiversidad del Chocó

La aplicación de la inteligencia artificial en el monitoreo de la biodiversidad promete ser una herramienta eficaz y poderosa para la conservación, como lo indica el artículo científico publicado en Nature Communications.

Modelos de inteligencia artificial registran la biodiversidad del Chocó

En el bosque del Chocó, en las reservas Canandé y Tesoro Escondido, el equipo de investigadores liderado por Dr. Jörg Müller de la Universidad de Würzburg (Alemania) aplicó la bioacústica, el estudio de los sonidos de los animales, para medir la biodiversidad en los paisajes sonoros del bosque. Los resultados apuntan a la alta capacidad de regeneración del bosque para recuperar su biodiversidad, en apenas una generación humana, y sin necesidad de restauración activa.

El estudio arrancó en octubre 2021, cuando la Fundación Jocotoco abrió su Chocó Lab en la reserva Canandé, en la provincia de Esmeraldas. Aquí, la unidad de investigación Reassembly*, conformada por más de 15 universidades alemanas y ecuatorianas, trabaja en un proyecto de cuatro años que estudia la dinámica de la regeneración natural del bosque y la resiliencia de los procesos ecosistémicos a lo largo del tiempo. El bosque bajo del Chocó ecuatoriano es uno de los ecosistemas más diversos y amenazados del planeta. La deforestación, el cambio climático y el avance de la frontera agrícola suponen las principales causas de la pérdida de biodiversidad en esta región.

Para el monitoreo bioacústico, un grupo de expertos analizó las grabaciones de las especies del bosque que producen sonidos, y sus identificaciones se combinaron con dos tipos diferentes de mediciones automatizadas, una de las cuales emplea modelos de aprendizaje automático o deep learning. También se utilizó el metabarcoding (secuenciación de ADN de muestras ambientales) para contrastar los resultados de los modelos de inteligencia artificial y para incluir también datos de las especies silenciosas, como la mayoría de los insectos nocturnos.

El área de estudio se compuso de 43 parcelas en todas las etapas de recuperación del bosque del Chocó, desde pastizales y cultivos de cacao hasta bosques maduros, pasando por zonas que se han estado recuperando durante 1 a 32 años. Los resultados muestran que la composición de los grupos de vertebrados e insectos aumenta a medida que el bosque se regenera. La composición de especies (es decir, la biodiversidad) es un mejor indicador de restauración ecológica que la cantidad de individuos de cada especie.

Para el Dr. Martin Schaefer, director general de la Fundación Jocotoco y coautor del artículo, “el uso de la inteligencia artificial en el monitoreo de la biodiversidad es un método escalable, eficiente y de bajo costo. Cuantificar la biodiversidad que protegemos en nuestras reservas nos permitirá evaluar nuestros esfuerzos de conservación, además de servir de base para desarrollar mecanismos de financiamiento verde, como los créditos de biodiversidad, usando datos confiables.” El departamento de Conservación de la fundación está elaborando una metodología para el monitoreo de los paisajes sonoros a gran escala, la cual será implementada a partir del 2024.

Fuente: Funadación Jocotoco

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