La proclamación de la República de Turquía en 1923 marcó el nacimiento de una nación moderna

Mustafa Kemal Atatürk puso fin al Imperio Otomano e instauró reformas para occidentalizar Turquía

La proclamación de la República de Turquía en 1923 marcó el nacimiento de una nación moderna

El 29 de octubre de 1923 quedará para siempre grabado en la historia de Turquía como el día en que Mustafa Kemal Atatürk proclamó la República de Turquía, poniendo fin a más de 600 años de gobierno otomano y sentando las bases para la creación de un Estado-nación moderno.

Tras derrotar a las potencias aliadas que pretendían repartirse el Imperio Otomano tras la Primera Guerra Mundial, Atatürk emergió como el líder indiscutible de los turcos. Convencido de que la única forma de progreso para su pueblo era romper con el pasado y adoptar instituciones occidentales secularizadas, Atatürk emprendió una serie de reformas radicales.

La proclamación de la República en 1923 fue solo el primer paso. Atatürk abolió el sultanato y el califato, eliminó la sharía como base del sistema legal, sustituyó el alfabeto árabe por el latino, impuso el uso de apellidos familiares, garantizó la igualdad de derechos para hombres y mujeres, e instituyó el sufragio universal.

La consigna kemalista de “modernización a toda costa” transformó la sociedad turca en pocos años. Se prohibió el uso de Fez y velos, se adoptó el calendario Gregoriano y el sistema métrico decimal, y el Islam dejó de ser la religión oficial del Estado.

Atatürk gobernó Turquía como presidente hasta su muerte en 1938. El legado de este singular estadista es la Turquía laica y prooccidental que conocemos hoy, aunque no exenta de tensiones entre islamistas, kemalistas y demócratas. Ochenta años después de su muerte, Atatürk sigue siendo una figura reverenciada en Turquía como el padre de la patria.

Fuente: prensa.ec

Virtono

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