La importancia de un periodismo ético y responsable en la era digital

Los medios enfrentan el desafío de mantener altos estándares en un entorno cada vez más polarizado

Francisco Herrera Arauz, Director General de EcuadorInmediato.com

En una época marcada por la desinformación y la polarización, los medios de comunicación tienen la responsabilidad de adherirse a los más altos estándares éticos y profesionales para garantizar la confianza del público y el fortalecimiento de la democracia.

La irrupción de las redes sociales y la facilidad para difundir información han planteado nuevos desafíos para el periodismo. Cualquier persona con un dispositivo móvil puede convertirse en un “comunicador”, sin necesidad de formación profesional ni sujeción a códigos éticos. Esto ha dado lugar a un caldo de cultivo para la desinformación, las noticias falsas y los ataques a derechos fundamentales como la honra, el buen nombre y la presunción de inocencia.

Casos recientes, como los testimonios anticipados en el caso Metástasis, evidencian cómo declaraciones difundidas sin el debido contexto pueden ser interpretadas como verdades absolutas, violentando principios básicos del debido proceso. Esta situación resalta la necesidad de que los medios tradicionales mantengan los más altos estándares profesionales y éticos en su labor informativa.

“La comunicación responsable implica respetar al público, la ley y las normas éticas, sin manipular la información ni destruir a la sociedad y al Estado”, afirma Francisco Herrera Arauz, Director General de EcuadorInmediato.com. Señala que cuando se incumple con estas normas, se corre el riesgo de perder la confianza de la ciudadanía, como ocurrió durante las protestas de 2019, cuando los reporteros tuvieron que cubrir los hechos desde los tejados debido a la desconfianza generada.

En este contexto, los medios deben asumir un rol protagónico en la educación mediática, fomentando una cultura de consumo crítico de información y promoviendo el respeto a los derechos humanos en el ámbito comunicacional. Asimismo, deben reforzar sus políticas editoriales y de verificación de datos para garantizar la veracidad y objetividad de sus contenidos.

La responsabilidad social de los medios también implica ser conscientes de su poder e influencia en la opinión pública. En lugar de alentar la polarización y el “odio político”, como señala Herrera Arauz, deben propiciar el diálogo constructivo y el entendimiento entre diferentes sectores de la sociedad.

En definitiva, en una era de desinformación y discursos disruptivos, los medios de comunicación tienen la oportunidad y la responsabilidad de liderar el camino hacia un periodismo ético, verificado y comprometido con los derechos humanos y la democracia.

Fuente: Portadas | prensa.ec

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