El 19 de abril de 1971, la Unión Soviética hizo historia al poner en órbita la Salyut 1, la primera estación espacial habitable del mundo.

Este laboratorio orbital de 20 toneladas, equipado con tecnología pionera, permitió a los cosmonautas vivir y trabajar en el espacio durante días. Aunque su operación enfrentó desafíos trágicos, su legado sentó las bases de la Estación Espacial Internacional (ISS). En el 53° aniversario, Prensa.ec revive este capítulo épico de la exploración cósmica.
En plena Guerra Fría, la URSS buscaba reafirmar su dominio tras el éxito del Sputnik (1957) y Yuri Gagarin (1961). El programa Salyut, liderado por el diseñador jefe Vasili Mishin, respondía al objetivo de establecer una presencia humana prolongada en órbita. Con un costo de $2.5 mil millones (ajustados a 2024), la estación medía 15.8 metros de largo y contaba con cuatro módulos: laboratorio, habitación, almacén y sistemas de soporte vital.
A las 04:40 UTC, un cohete Protón-K despegó desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán), llevando a la Salyut 1 a una órbita de 200-222 km de altitud. Su diseño incluía 20 ventanas para observación terrestre y un telescopio solar. Sin embargo, carecía de sistemas redundantes: un fallo en el panel de control de presión durante la misión Soyuz 10 (abril de 1971) impidió el primer acoplamiento tripulado.

El 7 de junio de 1971, la nave Soyuz 11, con Georgi Dobrovolski, Vladislav Vólkov y Viktor Patsayev, logró acoplarse a la Salyut 1. Durante 23 días, realizaron experimentos en botánica y astronomía, batieron récords de permanencia y transmitieron imágenes televisadas. No obstante, al reingresar a la Tierra, una válvula defectuosa causó despresurización, acabando con sus vidas en minutos. La tragedia obligó a la URSS a suspender las misiones hasta 1973.
Pese a su corta vida operativa (175 días en órbita), la Salyut 1 demostró que la vida en el espacio era posible. Sus avances influyeron en las estaciones Skylab (EE.UU.) y Mir (URSS). Actualmente, el 60% de los protocolos de seguridad de la ISS se basan en errores analizados de la Salyut. En 2021, Rusia reconoció a los cosmonautas fallecidos con un monumento en Moscú.

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.