Ecuador enfrenta un desafío energético estructural

Subsidios, desinversión y falta de planificación, las causas de un sistema al borde del colapso

Jorge Luis Hidalgo, Consultor energético

La crisis energética que azota a Ecuador no es un fenómeno reciente ni aislado. Según el experto en el sector, Jorge Luis Hidalgo, se trata de un problema estructural arraigado en décadas de malas prácticas, subsidios desmedidos y falta de inversión en infraestructura. En una entrevista con el canal digital prensa.ec, Hidalgo nos brinda una mirada profunda y reveladora sobre las causas que han llevado al sistema eléctrico ecuatoriano al borde del colapso.

El “pecado original” del sector eléctrico ecuatoriano, según Hidalgo, radica en la falta de contabilización de la amortización de inversiones y el retorno de las mismas. Esto significa que los ingresos provenientes de las planillas eléctricas solo alcanzan para cubrir los costos de mantenimiento y operación, dejando de lado la expansión y renovación de la infraestructura energética.

Esta situación se agravó durante el gobierno de Lenin Moreno, cuando en 2017 se implementó un “incentivo” que permitía a las grandes industrias y mineras pagar solo 5 centavos por kilovatio-hora consumido. Esta medida, que buscaba impulsar el empleo y la inversión, terminó generando un hueco económico de alrededor de 600 millones de dólares que fue absorbido por el sector eléctrico.

Jorge Luis Hidalgo, Consultor energético

En un intento desesperado por evitar apagones, el país comenzó a importar electricidad de Colombia a precios récord, llegando a pagar hasta 64 centavos por kilovatio-hora, lo que sumó otros 288 millones de dólares a la deuda energética. Además, se incrementó la importación de diésel eléctrico subsidiado, añadiendo unos 200 millones de dólares más al déficit.

Hidalgo señala que, mientras se drenaban estos recursos del sistema eléctrico, no se realizaron las inversiones necesarias para expandir la capacidad de generación. La última hidroeléctrica construida en el país fue Coca Codo Sinclair, hace siete años, mientras que la demanda ha crecido en más de 1.000 megavatios desde entonces.

Otra práctica cuestionable, según el experto, es la exportación de electricidad a Colombia a precios irrisorios, incluso por debajo de los 2 centavos por kilovatio-hora. Esto representa un subsidio encubierto al país vecino, mientras que Ecuador paga precios exorbitantes cuando necesita importar energía.

Hidalgo también critica el trato preferencial que reciben las mineras, que continúan pagando tarifas de entre 5 y 8 centavos por kilovatio-hora, mientras que los usuarios residenciales enfrentan tarifas de hasta 68 centavos.

Ante esta situación, el experto propone una serie de soluciones estructurales, como eliminar los subsidios distorsionados, impulsar la producción nacional de gas natural y aprovechar el potencial hidroeléctrico, solar y eólico del país. Según Hidalgo, Ecuador tiene la capacidad de multiplicar por 20 su capacidad de generación hidroeléctrica actual.

La crisis energética que vive Ecuador no es un problema coyuntural, sino el resultado de décadas de malas decisiones, falta de planificación y priorización de intereses particulares sobre el bien común. Resolver este desafío requerirá un cambio profundo en la gestión del sector eléctrico, con énfasis en la inversión, la eficiencia y la sostenibilidad a largo plazo.

Fuente: Portadas | prensa.ec

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