
¿Qué tan efectiva es una entrevista si no se hacen las preguntas que la ciudadanía necesita escuchar? Fabricio Vela, director de Primera Plana, rompe el silencio sobre una entrevista presidencial que, según él, dejó demasiado que desear. Sin preguntas clave sobre corrupción, despidos masivos o decisiones técnicas que afectan al país, la charla se convirtió más en un monólogo que en un diálogo de verdad. Vela no aboga por confrontación, sino por un periodismo cuestionador, propositivo y responsable. ¿Dónde quedó la oportunidad de exigir respuestas sobre la masacre del Empalme, la fusión de ministerios o el despido de 5000 servidores públicos? Este análisis no es solo una crítica, es una alerta sobre el rol del periodismo en democracia. Porque cuando se evita preguntar, se termina callando. Y cuando se calla, se le niega a la sociedad el derecho a saber.



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