Contrabando en Ecuador: un problema en aumento

En una conversación exclusiva para PORTADAS, el presidente de la Red Ecuatoriana de Tenderos del Ecuador, Guido Varela, abordó temas cruciales relacionados con el contrabando y su impacto en las tiendas locales y la economía del país. Varela destacó la necesidad de comprender la complejidad de esta problemática y llamó la atención sobre su crecimiento en los últimos tiempos.

El presidente de la asociación de tenderos comenzó analizando la percepción social del contrabando, a menudo romantizado como una actividad que ofrece productos a precios más bajos. Sin embargo, Varela subrayó que esta visión es inexacta, ya que el contrabando conlleva una serie de consecuencias negativas, especialmente en términos de pérdida de ingresos para el país.

Un ejemplo evidente es el contrabando de cigarrillos, donde la diferencia de precio entre productos legales e ilegales es significativa. Mientras una cajetilla legal puede costar alrededor de 6 dólares, una ilegal puede encontrarse por menos de 2 dólares. Esta disparidad hace que la competencia justa sea casi imposible para los tenderos legítimos.

Varela enfatizó que este problema no se limita a los cigarrillos, sino que se extiende a otros productos como licores y diversos artículos que enfrentan altos impuestos. La situación es especialmente evidente en las zonas fronterizas, donde la oferta de productos de contrabando es abundante y perjudica a la economía local.

El presidente de la Red Ecuatoriana de Tenderos del Ecuador hizo un llamado al gobierno para que tome medidas más efectivas en el control del contrabando. Señaló que las leyes y regulaciones existen, pero las multas excesivas impuestas a los comerciantes legítimos pueden llevar a la quiebra de sus negocios. Este problema no se reduce a una simple multa, ya que el contrabando es un delito penal.

Varela expresó su preocupación por el impacto económico del contrabando, que representa una pérdida de más de 120 millones de dólares en ingresos para el país. Estos fondos podrían destinarse a necesidades como seguridad y salud, en lugar de beneficiar a contrabandistas que no aportan nada positivo.

En cuanto a la diversificación de productos ilegales, Varela mencionó que el problema se ha agravado en los últimos años. Previamente, aproximadamente la mitad de los cigarrillos vendidos eran de contrabando, pero después de la pandemia, esta cifra se elevó al 70%. Además de los cigarrillos, licores y otros productos de alto margen también son objeto de contrabando, afectando a diversas industrias y a la economía nacional en general.

El llamado final de Varela fue a la conciencia colectiva y a la necesidad de un control más riguroso por parte del gobierno para nivelar el campo de juego. Pidió reglas equitativas para todos los actores y una lucha conjunta contra el contrabando, que no solo perjudica a las tiendas de barrio, sino que socava la economía del Ecuador en su conjunto.

Fuente: Portadas | prensa.ec

Virtono

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *