La prevalencia de desnutrición crónica infantil disminuye al 19.3% gracias a los esfuerzos coordinados del Gobierno y la sociedad civil.

En un hito significativo para la salud pública en Ecuador, la prevalencia de la desnutrición crónica infantil ha disminuido del 20.1% al 19.3%, según la reciente Encuesta Nacional de Desnutrición Infantil. Estos resultados marcan un avance en la lucha contra esta problemática, gracias a un enfoque interinstitucional y al compromiso de las familias ecuatorianas.
La lucha contra la desnutrición crónica infantil en Ecuador ha dado frutos importantes, según los resultados de la Encuesta Nacional de Desnutrición Infantil (ENDI). La Secretaría Técnica Ecuador Crece Sin Desnutrición Infantil, liderada por María José Pinto, anunció que la prevalencia de la desnutrición crónica infantil se redujo del 20.1% al 19.3% en el último año, un logro significativo en la batalla por mejorar la calidad de vida de los más pequeños.
Este avance se atribuye a un enfoque integral que ha permitido que más mujeres embarazadas y niños menores de dos años accedan a servicios esenciales como vacunación, atención en salud, alimentación saludable y acceso a agua segura. La Secretaría, en coordinación con otras carteras de Estado, ha incrementado la cobertura de estos servicios, asegurando un desarrollo integral para los niños del país.

Además, el gobierno ha aumentado el presupuesto destinado a la primera infancia en 40 millones de dólares, lo que ha permitido la incorporación de 21,000 niños adicionales en programas de vacunación y un incremento del 7.5% en los controles de salud para madres embarazadas y menores de dos años.
El esfuerzo coordinado entre el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) y el Ministerio de Salud ha sido fundamental. Las visitas casa por casa de educadoras del MIES han mejorado la atención a las familias, lo que ha resultado en un aumento del 5.8% en la cobertura de los programas de desarrollo infantil.
No obstante, la lucha está lejos de terminar. Si bien se ha logrado una reducción significativa, los niveles de desnutrición crónica aún son alarmantes en algunas regiones, especialmente en la Sierra Central, donde la tasa alcanza el 40% en provincias como Chimborazo. El gobierno ha identificado los cantones más afectados, permitiendo una focalización más precisa de los recursos y esfuerzos.
El director ejecutivo del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), Roberto Castillo, destacó que la encuesta fue desarrollada bajo estándares internacionales, con el apoyo de UNICEF, el Banco Mundial y la CEPAL. Este esfuerzo ha permitido una evaluación detallada de la situación en el país, subrayando la necesidad de continuar fortaleciendo las políticas públicas para combatir la desnutrición infantil.
Con este avance, Ecuador no solo demuestra su compromiso con la salud infantil, sino que también da un paso crucial hacia la construcción de un futuro más próspero y equitativo para sus ciudadanos más jóvenes. Sin embargo, el desafío persiste, y la lucha por erradicar la desnutrición crónica infantil continuará siendo una prioridad para el gobierno y la sociedad civil.
Fuente: prensa.ec






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