Tras más de cinco décadas, cuatro astronautas despegan con éxito desde el Centro Espacial Kennedy para orbitar el satélite terrestre.

El equipo de la misión Artemis II despegó con éxito este miércoles desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, marcando el inicio del primer viaje tripulado hacia la Luna en más de 50 años. La tripulación, compuesta por los astronautas Reed Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, viaja a bordo de la nave Orion, impulsada por el cohete Space Launch System (SLS), el más potente jamás lanzado por la NASA. Este vuelo de 10 días tiene como objetivo validar los sistemas de soporte vital y navegación necesarios para futuras misiones de superficie lunar.
Un conteo marcado por la precisión técnica
El proceso de lanzamiento superó desafíos técnicos de último minuto, incluyendo una anomalía transitoria en el transmisor de banda S de la nave Orion. Tras verificar la integridad de la telemetría, el director de lanzamiento dio el visto bueno definitivo. A las 6:35:12 p.m. hora del este, el sistema autónomo de la secuencia de lanzamiento (GLS) cedió el control a las computadoras de a bordo, iniciando la ignición de los motores RS-25 y los propulsores de combustible sólido.
Durante el ascenso, la nave alcanzó hitos críticos como la separación de los propulsores sólidos a los dos minutos de vuelo y la eyección del sistema de aborto de lanzamiento al cruzar la línea de Kármán, frontera oficial con el espacio.
Trayectoria y objetivos en el espacio profundo
A los ocho minutos del despegue, se confirmó el corte del motor principal (MECO) y la separación de la etapa central del cohete. La nave Orion quedó en órbita terrestre acoplada a la Etapa de Propulsión Criogénica Provisional (ICPS). La tripulación realizó las primeras tareas de activación de los sistemas de control ambiental y verificó el despliegue de los paneles solares.
“Estamos yendo por toda la humanidad”, declaró el astronauta Jeremy Hansen antes del despegue. El plan de vuelo incluye una maniobra de elevación del perigeo aproximadamente a los 50 minutos de misión para situar a la nave en una órbita terrestre alta antes de realizar la inyección definitiva hacia la Luna.
La generación Artemis rompe barreras
La misión no solo representa un avance técnico, sino un hito social. La tripulación incluye a la primera mujer y al primer hombre afrodescendiente en viajar a las proximidades lunares. Desde el control de misión en Houston, se confirmó que los cuatro exploradores se encuentran en buen estado y ya han reportado visuales de la Luna desde su trayectoria de ascenso.

Se espera que en los próximos seis días la nave Integrity realice su sobrevuelo lunar, alcanzando la distancia más lejana de la Tierra jamás registrada por un vehículo tripulado, para luego retornar y amerizar en el Océano Pacífico.






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