Las inversiones en inteligencia artificial y cloud infrastructure podrían aumentar las preocupaciones de Estados Unidos sobre la creciente presencia digital de China en Latinoamérica.
Las gigantes tecnológicas chinas Huawei Technologies y ByteDance están planeando importantes inversiones en los sectores de infraestructura en la nube y inteligencia artificial de Brasil. Estos movimientos podrían profundizar las preocupaciones de Estados Unidos sobre la expansión digital de Beijing en Latinoamérica, según informó el periódico brasileño Folha de S. Paulo.

Huawei está a punto de anunciar un acuerdo con Dataprev, una empresa tecnológica estatal que gestiona los sistemas de datos sociales del país, para utilizar sus centros de datos. Además, Huawei está en conversaciones con Edge UOL, el brazo de servicios en la nube de Grupo UOL PagSeguro, que también es propietario de Folha.
En mayo, ejecutivos de Huawei y Edge UOL se reunieron en Dongguan, China, junto con el secretario de gobernanza digital de Brasil, Ricardo Leite, y el presidente de la división Huawei Cloud para Latinoamérica, Mark Chen. “Queremos ser el puente entre China y Latinoamérica”, declaró Chen, calificando a la empresa brasileña como un “socio de servicio estratégico”.
Rodrigo Lobo, director de operaciones de Edge UOL, mencionó que la asociación tiene como objetivo expandirse en infraestructura, ciberseguridad y operaciones de inteligencia artificial en todo Brasil.
Estas expansiones planeadas ocurren en un contexto en el que Estados Unidos ha intensificado sus advertencias sobre las inversiones chinas en infraestructura tecnológica crítica en Latinoamérica, citando riesgos de robo de datos, vigilancia y ventaja estratégica.

Funcionarios estadounidenses argumentan que empresas chinas como Huawei y ByteDance, propietaria de la aplicación de videos cortos TikTok, podrían verse obligadas bajo las leyes de inteligencia nacional de Beijing a entregar información sensible, incluso si los datos están almacenados en el extranjero.
ByteDance ha enfrentado escrutinio en Estados Unidos por sus vínculos con plataformas de inteligencia artificial acusadas de rastrear usuarios y canalizar información de vuelta a China, mientras que Huawei sigue en la lista negra de Estados Unidos por presuntos vínculos con la vigilancia estatal.
Brasil continúa con una política de “no alineación estratégica”, buscando equilibrar sus relaciones con Washington y Beijing mientras prioriza el crecimiento económico y la inclusión digital. El país ha resistido los llamados a bloquear a las empresas tecnológicas chinas, citando costos, necesidades de desarrollo y ventajas energéticas.
Funcionarios brasileños han promovido el atractivo del país como un centro de inteligencia artificial impulsado por energías renovables y no han adoptado un sistema de revisión de inversiones al estilo estadounidense vinculado a la seguridad nacional. Esta postura ha convertido a Brasil en un punto focal en la rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China en los últimos años.
ByteDance también está considerando nuevos proyectos de centros de datos en Brasil. La compañía está discutiendo un proyecto en Ceará, que involucra una instalación de datos de 300 megavatios con potencial de triplicar su escala, con el proveedor de energía renovable Casa dos Ventos.
El interés de las empresas chinas sigue a un acuerdo de cooperación en inteligencia artificial firmado el año pasado durante la visita de estado del presidente chino Xi Jinping a Brasilia. El pacto llamó a un desarrollo conjunto de plataformas, capacitación y salvaguardas sobre el riesgo de la inteligencia artificial, todo parte de un esfuerzo más amplio para profundizar la colaboración tecnológica bilateral.
La inteligencia artificial también fue un tema destacado durante la visita del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva a Beijing en mayo para el Foro China-Celac, donde los funcionarios destacaron el papel de China en la modernización de la base industrial de Brasil.
En ese momento, Márcio Elias, secretario ejecutivo del Ministerio de Industria y Comercio de Brasil, dijo que el gobierno tenía como objetivo llevar la experiencia china en inteligencia artificial directamente a las fábricas para aumentar la productividad y mejorar la competitividad de la industria brasileña.
“China tiene el conocimiento, y sabemos que podemos beneficiarnos de ese intercambio”, señaló Elias.
Lula también dijo en Beijing que su administración estaba trabajando para expandir la cooperación en inteligencia artificial con China, añadiendo que Brasil “quiere todo lo que puedan compartir con nosotros”.
“Y la palabra correcta es ‘compartir’, porque necesitamos aprender a trabajar juntos para que las cosas puedan dar los frutos que necesitamos”.
Las inversiones planeadas por Huawei y ByteDance en Brasil representan un paso significativo en la expansión tecnológica de China en Latinoamérica. Mientras Brasil busca equilibrar sus relaciones con potencias globales, estas inversiones podrían tener implicaciones profundas para la dinámica geopolítica y tecnológica en la región. La colaboración en inteligencia artificial y la infraestructura en la nube no solo prometen impulsar el crecimiento económico y la innovación en Brasil, sino que también plantean preguntas importantes sobre la seguridad de los datos y la soberanía tecnológica. A medida que Brasil avanza en su camino hacia convertirse en un centro de inteligencia artificial, el mundo observará de cerca cómo se desarrollan estas asociaciones y qué impacto tendrán en el futuro digital de la región.






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