Volcán de Fuego en erupción: Guatemala en alerta naranja y miles evacuados

El volcán más activo de Centroamérica ha entrado en una fase eruptiva crítica, obligando a la evacuación de sus habitantes y poniendo en riesgo a miles de guatemaltecos.

El Volcán de Fuego, uno de los colosos más impredecibles y peligrosos de Centroamérica, ha despertado nuevamente. Con columnas de lava, ceniza y gases tóxicos que alcanzan los 300 metros sobre el cráter, Guatemala ha declarado alerta naranja y evacuado a cientos de familias. ¿Está el país preparado para enfrentar otra tragedia como la de 2018?

Volcán de Fuego en erupción: Guatemala en alerta naranja y miles evacuados

En la madrugada del 10 de marzo de 2025, el Volcán de Fuego inició una nueva fase eruptiva, lanzando columnas de ceniza que se desplazaron hasta 50 kilómetros al oeste y flujos piroclásticos que amenazan a las comunidades aledañas. Según el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), esta actividad es la más intensa registrada en los últimos meses, tras 50 días de relativa calma.

Las autoridades han evacuado a más de 1,000 personas, principalmente de la comunidad El Porvenir, en el municipio de Alotenango. Sin embargo, la secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), Claudinne Ogaldes, advirtió que 30,000 guatemaltecos están en riesgo inminente. “El incremento de la actividad volcánica pone en peligro la vida de miles”, afirmó.

Las comunidades más afectadas son aquellas ubicadas en las faldas del volcán, como San Juan Alotenango, Escuintla y San Pedro Yepocapa. Hasta el momento, 282 familias han sido trasladadas a albergues temporales, donde reciben asistencia humanitaria. Sin embargo, la capacidad de respuesta está siendo puesta a prueba, especialmente en medio de la suspensión de clases y el cierre de carreteras clave.

Volcán de Fuego en erupción: Guatemala en alerta naranja y miles evacuados

El Ministerio de Educación ha suspendido las actividades docentes en varios municipios, mientras que las autoridades locales instan a la población a seguir las recomendaciones de seguridad, como el uso de mascarillas y gafas para protegerse de la ceniza volcánica.

El Volcán de Fuego, con sus 3,763 metros de altura, es conocido por su impredecibilidad y su capacidad para generar flujos piroclásticos, una mezcla mortal de gases, ceniza y rocas que puede alcanzar velocidades de hasta 700 km/h. Además, la caída de ceniza afecta no solo a las comunidades cercanas, sino también a áreas más extensas, incluyendo la capital, Ciudad de Guatemala.

El INSIVUMEH ha alertado a las líneas aéreas sobre la presencia de ceniza en la atmósfera, que podría afectar el tráfico aéreo en la región. “Las cenizas podrían alcanzar hasta siete kilómetros de altura”, precisó el instituto.

La erupción actual revive los recuerdos de la tragedia de 2018, cuando una violenta erupción del Volcán de Fuego dejó más de 190 muertos y miles de damnificados. Aquel desastre expuso las debilidades en los sistemas de alerta temprana y la falta de preparación de las comunidades.

Aunque las autoridades aseguran que los protocolos de prevención han mejorado desde entonces, la pregunta sigue en el aire: ¿Está Guatemala realmente preparada para enfrentar una erupción de mayor magnitud?

El Volcán de Fuego es un recordatorio constante de la fuerza de la naturaleza y la vulnerabilidad de las comunidades que viven a su sombra. Mientras las autoridades trabajan para proteger a la población, la pregunta que queda es: ¿Serán suficientes las medidas actuales para evitar otra catástrofe, o estamos ante un desastre anunciado?

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