Mientras EE.UU. y Europa enfrentan contracciones en el gasto, Arabia Saudita muestra una tendencia positiva, con un enfoque en valor, experiencias y digitalización.
En un contexto global de incertidumbre económica, Arabia Saudita emerge como una excepción. Según un informe de AlixPartners, el gasto de los consumidores sauditas muestra una tendencia neta positiva del 6% para 2025, impulsado por un enfoque en valor, experiencias locales y la integración de tecnologías digitales. ¿Qué está impulsando esta resiliencia?

Mientras economías como las de EE.UU. y Europa enfrentan contracciones en el gasto de los consumidores debido a la inflación y la incertidumbre económica, Arabia Saudita se destaca por su capacidad de adaptación y crecimiento. Según el informe 2025 Global Consumer Outlook de AlixPartners, basado en encuestas a más de 15,000 consumidores en nueve países, el gasto en el reino saudita muestra una tendencia neta positiva del 6%, en contraste con las caídas proyectadas en otras regiones.
Los consumidores sauditas están adoptando estrategias de gasto más inteligentes, enfocadas en maximizar el valor. En categorías esenciales como alimentos (56% planea gastar más, frente al 54% del año anterior) y ropa (43%, frente al 40%), se observa un claro giro hacia marcas de menor precio y productos de etiqueta privada. Los minoristas con descuentos están ganando terreno, desafiando a las cadenas establecidas y redefiniendo las expectativas de los consumidores.
“Los consumidores sauditas están priorizando el valor sin sacrificar la calidad”, explica Karl Nader, socio y director general de AlixPartners. “Este cambio está impulsando a las empresas a innovar y ofrecer opciones más asequibles”.

A diferencia de las tendencias globales, donde el gasto en entretenimiento y restaurantes está en declive, Arabia Saudita muestra un apetito creciente por estas experiencias. Un tercio de los consumidores sauditas planea gastar más en comer fuera de casa, mientras que el 33% aumentará su gasto en entretenimiento fuera del hogar, muy por encima del promedio global del 19%.
Los jóvenes (18-34 años) son los principales impulsores de este crecimiento, reflejando una fuerte demanda por nuevas experiencias y productos. Además, el turismo local y las “staycations” están ganando popularidad, gracias a la expansión de la oferta doméstica y la búsqueda de opciones más asequibles.
La integración de tecnologías digitales en las experiencias de compra es otro factor clave. Herramientas como recomendaciones de productos impulsadas por IA, soluciones de pago móvil y servicios de entrega están transformando la forma en que los consumidores sauditas interactúan con las marcas.
“La conveniencia y la personalización son esenciales en el panorama actual”, señala Nader. “Las empresas que aprovechen estas tecnologías tendrán una ventaja competitiva significativa”.
Mientras Arabia Saudita, junto con los Emiratos Árabes Unidos y China, muestra resiliencia, otras regiones enfrentan desafíos significativos. En EE.UU. y Europa, el gasto en 2025 se proyecta aún más restringido que en 2024, reflejando la presión de la inflación y la incertidumbre económica.
“Los consumidores ahora tienen más opciones que nunca”, concluye Nader. “Para tener éxito, las empresas deben priorizar ofertas basadas en valor, aprovechar herramientas digitales y adaptarse rápidamente a las demandas cambiantes”.
Arabia Saudita se perfila como un caso único en el panorama económico global, con un gasto resiliente y una clara tendencia hacia el valor, las experiencias y la digitalización. Pero, ¿podrán las empresas mantener el ritmo de estas demandas cambiantes? ¿Qué lecciones pueden aprender otras economías de este modelo de adaptación?






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