Eduardo Peña, director del IESS, analiza los desafíos financieros del instituto, los avances en afiliaciones y la necesidad de reformas estructurales para asegurar su futuro.
Con una deuda de $23,400 millones y un sistema de salud bajo presión, el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) enfrenta uno de sus mayores desafíos. A pesar de un aumento en afiliaciones y recaudaciones, la sostenibilidad del sistema depende de acuerdos urgentes con el Ministerio de Economía y Finanzas, así como de reformas profundas.

En una entrevista reciente en Teleamazonas, Eduardo Peña, director del IESS, destacó los logros del instituto en 2024, pero también reconoció los retos que persisten. Con un récord de 3.88 millones de afiliados y una recaudación de $9,000 millones en aportaciones, el IESS ha logrado avances significativos. Sin embargo, la deuda acumulada de $23,400 millones, de los cuales $8,000 millones corresponden a intereses, sigue siendo una carga pesada.
Peña resaltó que el IESS cerró 2024 con 43,400 afiliados más que en 2023, gracias a iniciativas como la afiliación juvenil y la afiliación voluntaria. Además, se detectaron 19,000 empresas que no habían cumplido con sus obligaciones de afiliación, lo que permitió incorporar a más trabajadores al sistema.
“Históricamente, nunca habíamos tenido tantos afiliados”, afirmó Peña. “Esto nos ha permitido recaudar $174 millones más que el año anterior, lo que es un indicador positivo”.

A pesar de estos avances, la deuda del IESS con el Ministerio de Economía y Finanzas sigue siendo un tema crítico. Peña explicó que el instituto está trabajando en un plan de pago a 10 años para saldar esta deuda, pero aún falta un acuerdo definitivo sobre el monto y el flujo de pagos.
“Lo que nos falta es que Finanzas diga: ‘Sí, este es el rubro que reportamos’ y luego nos presente un plan de pago”, señaló Peña. “Esa es la deuda más grande que tenemos por cobrar”.
Uno de los temas más sensibles es la atención médica. En 2024, el IESS registró 22.5 millones de prestaciones, de las cuales 8.4 millones fueron atendidas por prestadores externos. Peña reconoció que, aunque el instituto necesita reducir su dependencia de estos prestadores, es imposible cubrir toda la demanda internamente.
“Necesitamos prestadores externos, especialmente para servicios de nivel 3, como cirugías complejas y tratamientos de cáncer”, explicó. “Pero estamos trabajando para ajustar el tamaño de estos prestadores a lo que podemos pagar”.
Peña enfatizó la necesidad de reformas estructurales para garantizar la sostenibilidad del IESS a largo plazo. “No podemos pensar que el sistema va a durar 40 años sin cambios”, advirtió. “En Europa, los sistemas de seguridad social se reforman constantemente. Aquí también debemos hacerlo”.
Entre las reformas necesarias, Peña mencionó la revisión de las pensiones, el cálculo de beneficios y la gestión de recursos. “Si queremos que el IESS siga funcionando, debemos pensar en reformas que aseguren su viabilidad a 40 o 50 años”, concluyó.
El IESS ha logrado avances importantes, pero su futuro depende de decisiones difíciles y acuerdos urgentes. ¿Estamos preparados como sociedad para apoyar las reformas necesarias y garantizar la sostenibilidad de nuestro sistema de seguridad social?






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