La Asamblea Nacional busca justicia y reparación tras el crimen que conmocionó al país y expuso graves violaciones a los derechos humanos.
El Parlamento ecuatoriano aprobó con 92 votos declarar el 8 de diciembre de cada año como Día de Luto Nacional, en memoria de los cuatro menores asesinados en Guayaquil tras ser aprehendidos por militares. Este acto simbólico busca visibilizar la lucha contra la impunidad y exigir justicia en un caso que ha impactado a la sociedad ecuatoriana.

La resolución, presentada por la presidenta de la Asamblea Nacional, Viviana Veloz, rinde homenaje a Steven Gerald Medina (11 años), Josué Didier Arroyo (14 años), Ismael Eduardo Arroyo (15 años) y Nehemías Saúl Arboleda (15 años), quienes fueron detenidos por una patrulla militar el pasado 8 de diciembre y hallados días después calcinados y con signos de tortura en Taura, cerca de una base de la Fuerza Aérea Ecuatoriana.
“El país no necesita más silencios cómplices”, afirmó Veloz al presentar la moción. La resolución incluye un compromiso de la Asamblea para garantizar verdad, justicia, reparación y la no repetición de estos hechos, tanto a nivel nacional como internacional. Además, dispone la creación de una ley que regule la detención arbitraria y desaparición forzada de menores.
El caso, catalogado como desaparición forzada por una jueza, involucra a 16 militares que ya enfrentan prisión preventiva. Videos difundidos en redes sociales muestran cómo los menores fueron detenidos por soldados cerca de un centro comercial en el barrio Las Malvinas y trasladados en una camioneta. La Fiscalía determinó que los protocolos de actuación no fueron respetados, lo que apunta a una grave negligencia estatal.

Sin embargo, el ministro de Gobierno, José de la Gasca, ha señalado que no se puede hablar aún de un crimen de Estado ni de lesa humanidad, dado que las investigaciones están en curso. Pese a ello, enfatizó que “el crimen no puede quedar impune” y solicitó a la Fiscalía profundizar en las investigaciones.
El asesinato de los menores ha provocado una fuerte indignación nacional e internacional, con críticas hacia las fuerzas armadas y demandas de justicia por parte de las familias de las víctimas y organizaciones de derechos humanos. Los niños pertenecían a grupos de atención prioritaria, lo que resalta la vulnerabilidad de las comunidades marginales frente a excesos en operativos de seguridad.
El Día de Luto Nacional busca mantener viva la memoria de los cuatro menores y reforzar el compromiso del Estado con la justicia. ¿Logrará esta medida marcar un antes y un después en la lucha contra la impunidad en Ecuador?
Fuente: prensa.ec

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