El defensor de derechos humanos y padre de los hermanos Restrepo falleció a los 81 años, dejando un legado imborrable en la historia del país.
Pedro Restrepo, padre de los hermanos desaparecidos Santiago y Andrés Restrepo, falleció este 24 de diciembre en Quito. Su incansable lucha por verdad y justicia tras la desaparición forzada de sus hijos lo convirtió en un ícono de los derechos humanos en Ecuador y América Latina.

Pedro Restrepo, el hombre que dedicó más de 36 años de su vida a exigir respuestas por la desaparición forzada de sus hijos, falleció a los 81 años debido a complicaciones respiratorias. El caso Restrepo marcó un antes y un después en la historia de los derechos humanos en Ecuador, visibilizando los abusos cometidos por el Estado y las fallas en el sistema judicial.
En enero de 1988, sus hijos Santiago (17) y Andrés (14) fueron detenidos por la Policía Nacional y, desde entonces, su paradero sigue siendo un misterio. A pesar de las evidencias de tortura y asesinato, los cuerpos de los hermanos nunca fueron encontrados. En 2010, la Comisión de la Verdad confirmó que los adolescentes fueron víctimas de desaparición forzada a manos de agentes estatales.
Restrepo, junto con su esposa Luz Elena y su hija María Fernanda, lideró marchas, plantones y campañas internacionales para exigir justicia. Durante 19 años consecutivos, cada miércoles protestó frente al Palacio de Carondelet, convirtiéndose en una figura de resistencia y valentía.

Su hija, María Fernanda, plasmó esta lucha en el documental Con mi corazón en Yambo (2011), una obra que retrata el dolor, el amor y la resiliencia de la familia frente a la impunidad.
Aunque el Estado ecuatoriano reconoció oficialmente su responsabilidad en el caso y ofreció reparaciones, el crimen sigue impune. En 1998, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos condenó al Ecuador, destacando la negligencia estatal en la investigación.
Tras su fallecimiento, instituciones como la Asamblea Nacional, la Casa de la Cultura Ecuatoriana y la Defensoría del Pueblo emitieron mensajes de condolencia, destacando su legado como defensor incansable de los derechos humanos. “Su lucha deja un legado imborrable”, señaló la Asamblea en un comunicado.
Organizaciones civiles también lo recordaron como un ejemplo de fortaleza. La Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh) lo describió como “un símbolo de esperanza para quienes enfrentan la búsqueda de seres queridos desaparecidos”.
Paradójicamente, su partida ocurre en un contexto de nuevas tragedias en Ecuador, como la desaparición de cuatro niños en Las Malvinas, Guayaquil. Este paralelismo resalta la necesidad de continuar luchando contra la impunidad y las desapariciones forzadas en el país.
Pedro Restrepo vivió y murió con una misión: buscar justicia para sus hijos y garantizar que otras familias no enfrenten la misma tragedia. Su lucha trascendió fronteras y generaciones, dejando una huella indeleble en la historia de Ecuador. ¿Podrá el Estado honrar su memoria resolviendo el caso Restrepo y previniendo nuevas desapariciones?
Fuente: prensa.ec






Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.