El alcalde Pabel Muñoz lidera una iniciativa masiva de reforestación en respuesta a los incendios que afectaron a la capital
En su más reciente informe, Pabel Muñoz, alcalde de Quito, ha lanzado un plan integral de reforestación con el objetivo de restaurar las áreas afectadas por los incendios en el Distrito Metropolitano. El proyecto incluye la siembra de más de 500.000 plantas para 2025, comenzando con una gran minga ciudadana el 24 de noviembre.

Quito ha enfrentado graves incendios que devastaron más de 1.963 hectáreas en el 2024, afectando significativamente su ecosistema. En respuesta, el alcalde Pabel Muñoz ha presentado un plan de reforestación que busca no solo restaurar las áreas dañadas, sino también convertir a la ciudad en un referente de sostenibilidad.
El plan, que se extenderá hasta el 2025, prevé la siembra de 380.000 plantas en una primera fase, con el apoyo de la ciudadanía, la empresa privada y organizaciones no gubernamentales. El compromiso del municipio es alcanzar un total de 500.000 plantas para finales del próximo año. Para el 24 de noviembre, día del pregón de las Fiestas de Quito, se invita a la ciudadanía a participar en una minga masiva, en la que se plantarán 20.000 árboles en 10 sectores clave de la ciudad.
Los incendios no solo afectaron la flora, sino que también unieron a los quiteños. La respuesta de la ciudadanía ha sido ejemplar, y el municipio ha canalizado esa energía hacia la reforestación. En colaboración con 36 empresas privadas, 8 instituciones académicas y 16 ONGs, se han recolectado plantas, insumos y mano de obra.

Entre los sectores a intervenir destacan El Panecillo, Santa Rosa y Carapungo. Estos primeros trabajos abarcarán un total de 28 hectáreas que serán reforestadas con plantas nativas como el nogal, el aliso y el cholán. Las especies introducidas, como el eucalipto, que fueron severamente afectadas por el fuego, serán reemplazadas por árboles autóctonos que contribuyan al equilibrio del ecosistema.
El alcalde subrayó la importancia de utilizar hidrogel y abono para garantizar que los árboles sobrevivan en las condiciones adversas que puedan surgir, especialmente durante la época seca. Además, se está gestionando la creación de empleos temporales para los trabajos de reforestación en áreas de difícil acceso.
Este esfuerzo coordinado no solo apunta a devolver el verdor a Quito, sino también a sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia del cuidado ambiental y la sostenibilidad. “No es simplemente plantar árboles”, afirmó Muñoz, “es asegurar que crezcan y perduren en el tiempo”.
La reforestación no es solo una tarea del municipio, sino un reto colectivo para todos los quiteños. La participación ciudadana será clave en este proceso, y el 24 de noviembre será un día decisivo para comenzar esta transformación. ¿Están los quiteños preparados para convertir a su ciudad en un ejemplo de sostenibilidad?
Fuente: prensa.ec






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