El turismo global ha logrado una notable recuperación tras la pandemia, pero enfrenta grandes retos en términos de sostenibilidad y equidad. Las recientes reuniones de ONU Turismo en Madrid destacan la necesidad de un marco estadístico robusto y una gobernanza inclusiva para asegurar el futuro del sector.

El turismo internacional ha mostrado signos de recuperación, con 1,3 mil millones de turistas en 2023, lo que representa el 88% de los niveles previos a la pandemia. A medida que se anticipa un retorno completo a los niveles de 2019 para 2024, las exportaciones turísticas, valoradas en 1,6 billones de dólares, evidencian el peso económico de esta industria. Sin embargo, este crecimiento conlleva responsabilidades y desafíos, especialmente en términos de sostenibilidad y la adecuada gestión de los recursos naturales y sociales.
Uno de los principales avances para abordar estos retos es el Marco Estadístico para la Medición de la Sostenibilidad del Turismo (MST), desarrollado por la ONU. Este marco, aprobado por la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas, permite medir el impacto del turismo más allá de los indicadores económicos tradicionales, integrando dimensiones sociales y ambientales. La implementación de este sistema en más de 30 países permitirá un seguimiento fiable de la sostenibilidad del turismo, un paso crucial hacia la transformación del sector.
Desafíos para la sostenibilidad
A pesar de los esfuerzos, el turismo sigue contribuyendo al 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, lo que subraya la necesidad urgente de adoptar prácticas más sostenibles. El cambio climático, la pérdida de biodiversidad y las desigualdades sociales son problemas que no pueden ser ignorados. La Declaración de Glasgow sobre la Acción Climática en el Turismo, suscrita por múltiples gobiernos y actores del sector, establece cinco pilares estratégicos: medición del impacto ambiental, descarbonización, regeneración de ecosistemas, colaboración multilateral y financiación de proyectos sostenibles.
El turismo también debe enfrentarse a la cuestión de la gobernanza inclusiva. Es vital que las comunidades locales, que a menudo quedan al margen de los beneficios del turismo, participen activamente en la toma de decisiones. Solo así se podrá garantizar un equilibrio entre el crecimiento económico y el bienestar social y ambiental.
Gobernanza inclusiva y el papel de las comunidades
La participación ciudadana y las alianzas público-privadas son elementos esenciales de una gobernanza efectiva. En las reuniones recientes en Madrid, más de 140 participantes coincidieron en la importancia de coordinar políticas a nivel nacional y local para enfrentar los retos específicos de cada región turística. La creación de canales de comunicación efectivos entre los distintos niveles de gobierno y las comunidades locales es crucial para asegurar que las políticas sean realmente inclusivas y sostenibles.
Futuro del turismo
Con la proyección de 35 mil millones de turistas anuales para 2030, el sector enfrenta una encrucijada. La sostenibilidad no es una opción, sino una necesidad urgente. Las decisiones que se tomen hoy serán determinantes para el futuro del turismo global. El compromiso de gobiernos, empresas y comunidades será la clave para construir un modelo turístico que promueva un desarrollo económico equilibrado con la preservación del medio ambiente y la equidad social.

El turismo está en un punto de inflexión. Si bien su recuperación económica es notable, el verdadero desafío será integrar la sostenibilidad y la equidad en el corazón del sector. La adopción de marcos como el MST y una gobernanza inclusiva puede transformar al turismo en un motor de desarrollo social y ambiental positivo.
¿Cómo crees que las comunidades locales podrían involucrarse mejor en la gestión turística sostenible?
Fuente: Prensa.ec

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