El acorazado ruso Potemkin, parte de la Flota del Mar Negro, se convirtió en escenario de un importante levantamiento en junio de 1905 durante la Revolución rusa. Construido en 1900, el Potemkin era uno de los mejores acorazados de la flota rusa, pero la tripulación sufría condiciones de vida extremadamente duras, exacerbadas por las noticias adversas de la guerra ruso-japonesa.

Desarrollo del motín
El 27 de junio de 1905, la tripulación se negó a comer una sopa hecha con carne en mal estado. Ante la amenaza de represalias por parte del segundo al mando, Ippolit Guiliarovsky, los marineros fueron confrontados por soldados armados en cubierta. Liderados por Afanasi Matushenko, los marineros se amotinaron y tomaron el control del acorazado, izando la bandera roja como símbolo de la revolución.
El Potemkin se dirigió hacia Odesa, donde la población ya se encontraba en un estado de agitación debido a una huelga general y disturbios. La tripulación recibió un amplio apoyo popular, especialmente tras la muerte de Grigori Vakunlinchuk, un marinero abatido por oficiales zaristas durante una manifestación.
Desarrollo en Odesa
En Odesa, el Potemkin se convirtió en un símbolo de resistencia contra el régimen zarista. En represalia por la muerte de Vakunlinchuk, el acorazado disparó contra un teatro donde se celebraba una reunión militar, aunque sin consecuencias graves. La ciudad apoyó activamente a los amotinados, intensificando la crisis para el gobierno.
Reacción del gobierno zarista
El gobierno ruso envió dos escuadrones navales para sofocar la rebelión, pero los marineros de los acorazados gubernamentales se negaron a atacar al Potemkin, desobedeciendo órdenes superiores. Incluso uno de los acorazados, el Gueorgui Pobedonosets, se unió al motín. Otro intentó embestir al Potemkin sin éxito.
Fin del motín
Después de dos días de fuga, el Potemkin fue interceptado por las fuerzas zaristas. Veintidós tripulantes murieron o fueron capturados. Finalmente, se permitió al Potemkin atracar en Constanza, Rumanía, a cambio de su rendición. Matushenko ordenó intentar hundir el acorazado, pero el intento fracasó y el buque fue reflotado.

El motín del Potemkin se considera un precursor de la Revolución rusa de 1917 y se ha inmortalizado en la película de 1925 de Serguéi Eisenstein, “El acorazado Potemkin”, famosa por la icónica escena de la masacre en las escaleras de Odesa. Este levantamiento naval se convirtió en un símbolo revolucionario y un hito en la lucha por los derechos y la justicia social en Rusia.
En resumen, el motín del acorazado Potemkin de 1905 representa un importante capítulo en la historia de las revoluciones sociales, marcando un precedente significativo para la caída del régimen zarista en años posteriores y siendo un hito cultural a través del cine de Eisenstein.
Fuente: Prensa.ec

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