Los eurodiputados rechazan las amenazas de EE. UU. y advierten que la integridad territorial de Dinamarca no es negociable ante el expansionismo de las grandes potencias.

El Parlamento Europeo debatió este martes la respuesta de la Unión Europea ante las recientes pretensiones y amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Groenlandia, territorio semiautónomo de Dinamarca. En una sesión marcada por la unidad transatlántica fracturada, los legisladores calificaron de “inaceptables” las presiones de Washington y reafirmaron que la soberanía no está en venta. La Comisión Europea anunció una propuesta para duplicar el apoyo financiero a la isla, mientras diversos Estados miembros han iniciado misiones de reconocimiento militar para garantizar la estabilidad en una región donde la influencia de Rusia y China sigue en aumento.
Groenlandia: Un pivote estratégico “no negociable”
La importancia de Groenlandia radica en su ubicación estratégica cerca de rutas submarinas clave y sus vastos depósitos de minerales críticos para la economía global. Sin embargo, la postura de la Unión Europea es tajante: “Groenlandia pertenece a su pueblo”. Durante el debate, se enfatizó que ninguna amenaza de aranceles o presión diplomática alterará la integridad territorial del Reino de Dinamarca.
La Comisión Europea ha sido clara en que la respuesta debe ser la calma, pero con una unidad inquebrantable. “La soberanía no es objeto de comercio”, señalaron representantes del organismo, subrayando que la cooperación actual se centra en educación y desarrollo sostenible, áreas que recibirán un impulso económico significativo en el próximo presupuesto plurianual.
La OTAN y la seguridad en el Alto Norte
El deshielo del Ártico no solo abre nuevas rutas comerciales, sino que intensifica la competencia geoestratégica. Se reportó que Rusia ha incrementado su inversión en instalaciones militares en la región, mientras que China expande su flota de buques capaces de navegar en zonas polares. Ante este escenario, el Parlamento Europeo considera que la OTAN es el organismo adecuado para abordar las preocupaciones de seguridad.
De hecho, durante la última semana, varios países europeos enviaron personal militar en una “misión de exploración” a Groenlandia para mantener la región segura y predecible. Estas acciones buscan contrarrestar actividades híbridas atribuidas a Rusia, como los cortes de cables de internet en el Mar Báltico registrados en diciembre de 2024.
Entre la diplomacia y los instrumentos de defensa comercial
Diversos sectores políticos dentro del Parlamento exigieron pasar de los comunicados de preocupación a las acciones concretas. Entre las propuestas destacan:
- Activación de instrumentos anti-coerción contra presiones económicas.
- Suspensión de acuerdos negociados previamente si se mantienen las amenazas.
- Implementación de la preferencia europea en los mercados de defensa.
“No se trata de una escalada, sino de soberanía”, afirmaron algunos legisladores, sugiriendo que Europa debe actuar como una “superpotencia económica” utilizando su mercado único como herramienta de defensa ante lo que calificaron como un “chantaje entre aliados”.
El factor humano: Inquietud en la población danesa
Eurodiputados daneses expresaron la profunda preocupación que vive la población en Dinamarca y Groenlandia. Relataron cómo la retórica de Washington ha generado miedo incluso en los niños, quienes no comprenden por qué un país aliado habla de una toma de posesión, incluso por la fuerza.

La conclusión del pleno fue unánime en el respaldo a la autodeterminación: el futuro de Groenlandia solo puede ser decidido por los propios groenlandeses. La UE se comprometió a fortalecer la resiliencia social y proteger la infraestructura crítica para evitar que el Ártico se convierta en una zona de conflicto abierto.






Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.