José Antonio Kast promete unidad y orden en primer discurso como presidente electo de Chile

El mandatario electo llamó a superar divisiones y anunció que renunciará a su partido para gobernar para todos los chilenos.

José Antonio Kast promete unidad y orden en primer discurso como presidente electo de Chile

José Antonio Kast, el presidente electo de Chile, pronunció su primer discurso tras su victoria en las elecciones del 14 de diciembre de 2025, en el que prometió unidad nacional, restablecer el orden y seguridad ciudadana, y anunció su renuncia al Partido Republicano para gobernar para todos los chilenos sin exclusiones.

Agradecimientos y reconocimientos familiares

En un discurso cargado de emoción, Kast comenzó expresando su gratitud hacia su familia, especialmente hacia su esposa Pía, a quien calificó como “la mujer de mi vida”, y a sus nueve hijos. Reconoció el sacrificio que ha significado su carrera política para sus seres queridos, desde sus inicios como concejal hasta llegar a la presidencia de la República.

“Para mí no es un sacrificio, sé que para los míos, para mis amigos y para todos puede ser un gran sacrificio, pero yo de verdad vivo esto con una alegría, una pasión que ustedes no logran imaginarse”, manifestó el presidente electo, quien también agradeció a sus equipos de campaña y a quienes lo apoyaron en su tercera candidatura presidencial.

El mandatario electo no olvidó reconocer el papel fundamental de la fe en su vida, afirmando que “nada ocurre en la vida para los que somos de fe que nos sea en relación directa con Dios”, a quien pidió “humildemente sabiduría, templanza, fortaleza para estar siempre a la altura de este desafío”.

Unidad nacional más allá de las diferencias

Uno de los ejes centrales del discurso fue el llamado a la unidad nacional. Kast enfatizó que “este no es un triunfo personal. Este no es un triunfo de José Antonio Kast. No es un triunfo de un partido del cual me siento orgulloso. Aquí no ganó una persona, no ganó un partido, aquí ganó Chile. Ganó la esperanza”.

El presidente electo hizo un llamado especial al respeto hacia la oposición y hacia quienes no votaron por él: “Con Janet Jara tenemos profundas diferencias. Pero respeto y silencio es lo que va a marcar nuestra gestión de gobierno”. Kast destacó que “un gobierno no se construye solo con los partidarios. La oposición es importante” y afirmó que gobernará “para todos los chilenos, de todos los chilenos sin exclusión”.

En un gesto simbólico de unidad, el mandatario electo guardó un minuto de silencio pidiendo “respeto y silencio” al mencionar a su contrincante electoral, destacando que “alguien puede ser de una ideología distinta, pero es una persona igual que nosotros”.

Renuncia al Partido Republicano para gobernar con amplitud

En uno de los anuncios más significativos de su discurso, Kast reveló que renunciará a su militancia en el Partido Republicano, del cual es uno de sus fundadores. “Para mí no es fácil renunciar al Partido Republicano del cual soy uno de sus fundadores, pero entiendo que lo que se necesita para adelante es un presidente de todos los chilenos”, explicó.

El presidente electo presentó su visión de un gobierno de unidad nacional que trascienda las fronteras partidistas tradicionales. Agradeció específicamente a líderes de diversas colectividades políticas, incluyendo a Johannes Kaiser y Evelyn Matthei de su coalición, pero también a Francisca Muñoz del Partido Social Cristiano, y reconoció el trabajo de autoridades de distintas tendencias como Héctor Muñoz, alcalde de Concepción.

“Nosotros vamos a sorprender a partir del 11 de marzo”, prometió Kast, anunciando que su gobierno buscará acuerdos transversales para enfrentar los desafíos del país. “Vamos a llegar a grandes acuerdos para resolver los grandes problemas de nuestro país”, aseguró.

Seguridad y orden como prioridades

El discurso del presidente electo tuvo un fuerte énfasis en el restablecimiento del orden público y la seguridad ciudadana. Kast afirmó con firmeza que “vamos a restablecer la ley. Vamos a restablecer el respeto a la ley en todas las regiones sin excepciones, sin privilegios, sin privilegios políticos, sin privilegios administrativos, sin privilegios judiciales”.

El mandatario electo dedicó un extenso segmento a abordar la inseguridad que afecta a las familias chilenas: “Hay madres que no apagan la luz, que no dejan de orar hasta que su hijo llega a casa y esto ya es a cualquier hora del día. Hay cientos, miles de emprendedores que se esfuerzan, trabajan y ven que en una noche lo pierden todo porque hay un delincuente, un criminal que les arrebata lo que no le corresponde”.

Kast anunció una política de tolerancia cero con la delincuencia: “Esos criminales, esos delincuentes les va a cambiar la vida. Los vamos a buscar, los vamos a encontrar y los vamos a juzgar y después los vamos a encerrar”. Sin embargo, también hizo un llamado a la responsabilidad individual y comunitaria: “A esas personas que rayan una pared que no le corresponde sin autorización del dueño, eso es infringir la ley. Y yo le diría a cualquier vecino de buena voluntad que se compre un tarro de pintura y vea un gesto amable, le diga al vecino, ‘Le borro ese grafiti que usted no pidió'”.

El presidente electo también abordó el tema migratorio con firmeza pero sin cerrar las puertas al diálogo: “Nosotros queremos recibirlos, pero cumpliendo la ley. El que no cumpla la ley se tiene que ir. Y si un amigo extranjero que está radicado, infringe la ley, también le vamos a decir que se tiene que ir”.

Desafíos económicos y sociales sin soluciones mágicas

Kast fue honesto al reconocer que los problemas del país no tendrán soluciones inmediatas: “Aquí no hay soluciones mágicas. No cambia todo de un día para otro y ustedes bien lo saben. Lo que sí, día tras día, las cosas pueden ir mejorando, no empeorando”.

El mandatario electo advirtió que el primer año de gobierno será particularmente difícil: “Vamos a tener un año duro, muy duro, porque las finanzas no están bien, las finanzas del país no están bien”. Sin embargo, llamó a una “travesía para recuperar esos valores esenciales para una vida correcta y sana” que requerirá “el compromiso de todos, el esfuerzo de todos”.

Kast se refirió específicamente a los problemas en educación y salud, prometiendo trabajar en mejoras concretas: “Cuando alguien raya una pared que no le corresponde sin autorización del dueño, eso es infringir la ley. Y yo le diría a cualquier vecino de buena voluntad que se compre un tarro de pintura y ve un gesto amable, le diga al vecino, ‘Le borro ese grafiti que usted no pidió’. Cosas tan sencillas como esa pueden cambiar la realidad de nuestro país”.

El presidente electo hizo un llamado especial a los profesores: “Invito a todos los profesores a que en marzo comience una situación distinta, nunca más un paro en tiempos de escuela, de liceo, de clases. Los niños no merecen ser los que reciben las dificultades, los que tienen que pagar los platos rotos porque los adultos no lo entendamos”.

Reconocimiento a expresidentes y líderes políticos

En un gesto que busca tender puentes con la clase política tradicional, Kast realizó un homenaje especial al expresidente Sebastián Piñera, a través de sus hijos presentes en el acto: “Su figura creció enormemente. Porque que nadie puede negar que tuvimos diferencias. De hecho, competí con el presidente Piñera el año 2017, pero no dudé ni un instante en ir a apoyarlo para derrotar a la izquierda y la derrotó dos veces”.

El mandatario electo también agradeció públicamente al expresidente Eduardo Frei, “con el cual tuve muchas diferencias, pero nunca se negó al diálogo, nunca se negó a poner Chile primero”, y mencionó con respeto a los expresidentes Lagos, Michelle Bachelet y el exmandatario Ricardo Lagos, reconociendo que “más allá de las diferencias que podemos haber tenido, lo respeto profundamente como expresidente de la República”.

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Cierre con promesa de trabajo y convicción

Kast cerró su discurso enfatizando que este momento no es la meta sino el punto de partida: “Cuando uno ve a los maratonistas y parten y corren todos esos kilómetros y cuando ven meta, se alegran, ese cansancio valió la pena y dicen, ‘Llegué, tengo mi medalla, tengo mi polera’, y voy a ir por otra, pero aquí esto es solo el punto de partida”.

El presidente electo prometió a los chilenos no soluciones fáciles sino trabajo constante: “Lo que nosotros les prometemos, lo que yo les prometo es trabajo, carácter, orden, decisión y convicción. Y ahí comienza el cambio que van a vivir los chilenos”. Antes de finalizar, Kast dirigió un último agradecimiento a Dios y a la ciudadanía: “Que Dios nos bendiga a nosotros y a sus familias. Gracias por el apoyo, gracias por estar aquí”.

El discurso, que se extendió por más de una hora, establece el tono y las prioridades de lo que será el gobierno de José Antonio Kast a partir del 11 de marzo de 2026, con un enfoque en la recuperación del orden público, la unidad nacional y la construcción de un Chile más seguro y próspero para todos sus ciudadanos.

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