Jimmy Martin aseguró que hubo 12 fallecimientos en julio por causas multifactoriales, no 18 como se difundió. Confirmó dos casos por bacteria KPC y anunció gestión conjunta con la Armada.
El ministro de Salud Pública de Ecuador, Jimmy Martin, ofreció este miércoles una rueda de prensa en Guayaquil para aclarar las circunstancias de los fallecimientos de neonatos en el Hospital Universitario de Guayaquil. Durante el mes de julio se registraron 12 muertes, no 18 como circularon versiones no confirmadas, según detalló el funcionario. Martin desmintió la reutilización de cánulas, confirmó dos casos vinculados con la bacteria KPC y anunció una intervención conjunta con la Armada del Ecuador en tres hospitales públicos para mejorar la gestión y transparencia. La comparecencia tuvo lugar en medio de una creciente preocupación ciudadana y llamados del Colegio de Médicos a declarar emergencia sanitaria.

Durante su intervención, el ministro Jimmy Martin enfatizó que “la cifra alarmista de 18 neonatos fallecidos es falsa”. Según datos del Ministerio de Salud, entre el 1 y el 31 de julio se registraron 12 muertes neonatales en el Hospital Universitario de Guayaquil. Estos casos, explicó, responden a “causas multifactoriales”, entre ellas bajo peso al nacer, prematuridad extrema e inmadurez orgánica, condiciones que comprometen la estabilidad clínica de los recién nacidos desde el momento del parto.
Martin destacó que estos pacientes no utilizan cánulas en su soporte ventilatorio, como se había especulado. “Utilizan otros dispositivos especializados, provistos por el hospital”, aclaró. Rechazó categóricamente que se haya reutilizado material médico en la unidad neonatal, asegurando que existe stock suficiente de insumos y que no hay desabastecimiento actualmente.
De los 12 fallecimientos, dos están asociados con la presencia de la bacteria Klebsiella pneumoniae resistente a carbapenémicos (KPC), un microorganismo altamente resistente a antibióticos y de alto riesgo en entornos hospitalarios. Ante este hallazgo, indicó Martin, se activó una alerta epidemiológica en julio y se implementaron protocolos de contención, incluyendo cercos biomédicos y monitoreo estricto.
“El brote está controlado en este momento”, afirmó el ministro, aunque evitó proporcionar fechas exactas de los fallecimientos por “confidencialidad clínica y respeto a las familias”. A pesar de esto, admitió que persiste el temor entre madres que deben ingresar al hospital, lo que ha afectado la confianza en el sistema de salud.
Como parte de las medidas de transparencia, el Ministerio de Salud anunció la creación de una comisión externa integrada por infectólogos, epidemiólogos, neonatólogos y pediatras, con apoyo técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Este equipo realizará una investigación conjunta e independiente sobre los casos registrados, con el objetivo de determinar con precisión las causas y fortalecer los protocolos de seguridad.
La comisión también tendrá como mandato evaluar las condiciones de asepsia y prevención en unidades de neonatología de la red pública, no solo en Guayaquil, sino en hospitales de la zona 8 y otras regiones del país. “Queremos trabajar con ciencia, responsabilidad y compromiso con la vida”, subrayó Martin.
Uno de los anuncios más significativos fue la intervención conjunta entre el Ministerio de Salud y la Armada del Ecuador en la gestión de tres hospitales públicos: el Hospital General Huáscar Sur, el Hospital Monte Sinaí y el Hospital Universitario de Guayaquil. Cada centro será administrado por un gerente naval acompañado de un equipo de 10 miembros de las Fuerzas Armadas, encargados de áreas clave como finanzas, recursos humanos, jurídico y bodega.
v justificó esta medida como un esfuerzo para “erradicar la corrupción, garantizar transparencia y mejorar la eficiencia”. Aseguró que la presencia militar no implica militarización del sistema de salud, sino una cooperación institucional para fortalecer la confianza ciudadana. “La corrupción no tendrá impunidad”, sentenció.
Pese a los anuncios, el ministro enfrentó cuestionamientos durante la rueda de prensa. Periodistas preguntaron sobre la falta de datos específicos, el estado actual del abastecimiento y si existían grupos armados en los hospitales —a lo que Martin respondió que no podía confirmar “información en investigación”. Tampoco proporcionó cifras acumuladas de muertes neonatales en el sistema público durante 2024, aunque afirmó que esos datos están disponibles en bases públicas.
El Colegio de Médicos de Guayas había pedido previamente declarar emergencia sanitaria nacional, citando el deterioro de infraestructura, escasez de personal y fallos en la cadena de suministro. Martin no respondió directamente a esa solicitud, pero insistió en que las acciones anunciadas “son de suma importancia” y representan un punto de inflexión en la gestión sanitaria.
La rueda de prensa del ministro Jimmy Martin intentó aclarar una crisis de salud pública que ha generado alarma social. Si bien desmintió cifras exageradas y reafirmó el abastecimiento y los protocolos activados, la falta de datos específicos y el anuncio de una intervención militar han abierto nuevos debates sobre la gobernanza del sistema de salud. La creación de una comisión técnica con la OPS ofrece una vía para una evaluación independiente, pero la verdadera prueba será la recuperación de la confianza ciudadana. En un contexto de desinformación y descontento, la transparencia sostenida y el acceso a datos en tiempo real serán claves para garantizar que la salud siga siendo, efectivamente, la máxima prioridad







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