El hallazgo, posible tras años de restauración ecológica, marca un hito en la conservación del archipiélago.
La Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) anunció el 22 de julio de 2025 el redescubrimiento de la salamanquesa Phyllodactylus maresi, una especie endémica de la isla Rábida dada por extinta localmente. Su reaparición se atribuye a un exitoso proceso de restauración ecológica iniciado en 2011.

La salamanquesa Phyllodactylus maresi, comúnmente conocida como gecko de dedos foliados, no había sido vista viva en la isla Rábida desde hace décadas. De ella solo existían registros subfósiles y una única fotografía capturada en 2012. El redescubrimiento, confirmado mediante análisis genéticos y morfológicos, se logró gracias a una intensa labor de monitoreo llevada a cabo entre 2019 y 2021 por científicos de instituciones como la Fundación Charles Darwin, el Museo de Zoología QCAZ de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Island Conservation y Re:Wild.
Según informes oficiales, los ejemplares encontrados pertenecen a una Unidad Evolutiva Significativa (ESU), lo que indica que poseen características genéticas, ecológicas y de comportamiento únicas, elevando su prioridad para los esfuerzos de conservación.
Este hallazgo no fue fortuito. Se enmarca dentro de un ambicioso proceso de restauración ecológica en la isla Rábida, impulsado por la DPNG junto a organizaciones internacionales desde 2011. Una acción central fue la erradicación de especies invasoras, particularmente roedores como las ratas, cuya presencia había tenido un impacto devastador en la fauna nativa, interrumpiendo ciclos reproductivos de reptiles y aves.

Christian Sevilla, director del Parque Nacional Galápagos, destacó la importancia de estas intervenciones: “Al controlar amenazas como los roedores, ayudamos a los procesos de restauración y se crean condiciones para que la vida silvestre resurja de forma natural”.
La operación de erradicación, realizada en 2012 con el apoyo de Island Conservation y The Raptor Center, y el posterior monitoreo continuo, permitieron la recuperación progresiva del ecosistema de la isla. Este proceso no solo benefició a la salamanquesa, sino que también se ha asociado con la recuperación de otras especies nativas, incluyendo aves y corales endémicos.
El redescubrimiento de Phyllodactylus maresi se erige como un ejemplo tangible del impacto positivo que pueden tener los programas de restauración ecológica a largo plazo. Omar Torres Carvajal, Conservador de Reptiles del Museo de Zoología QCAZ, enfatizó la relevancia del trabajo científico detrás del hallazgo: “Esta investigación subraya el valor crítico de la recogida de especímenes y muestras genómicas tanto para el descubrimiento científico como para los esfuerzos de conservación en Galápagos”.
Los resultados del análisis genético y morfológico confirmaron que la especie redescubierta es una ESU, reforzando su estatus como prioridad para la conservación. Este caso ilustra cómo la eliminación de amenazas como las especies invasoras puede permitir la recuperación natural de ecosistemas frágiles y, potencialmente, el retorno de especies dadas por perdidas.
El redescubrimiento de la salamanquesa en la isla Rábida representa una noticia alentadora para la conservación de la biodiversidad en Galápagos. Demuestra que, con esfuerzos concertados, monitoreo científico riguroso y la eliminación de amenazas clave, es posible revertir parte del daño causado al ecosistema insular. Este hito subraya la necesidad de continuar y ampliar estas acciones en otras islas del archipiélago para proteger su patrimonio natural único.






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