El presidente colombiano busca recuperar el control estatal de la conectividad digital mediante la resurrección de una empresa estatal liquidada en 2003.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha propuesto revivir la empresa estatal Telecom, que fue liquidada en 2003 debido a graves pérdidas económicas, con el objetivo de que administre la red nacional de fibra óptica y gestione conexiones internacionales con Europa, Asia y otras regiones.

Telecom fue fundada en 1947 y llegó a ser una de las empresas más prósperas de Colombia, con presencia en más de 800 municipios. Sin embargo, a finales de los 90 y principios de los 2000, la empresa enfrentó serios problemas financieros debido a ingresos menores a los proyectados y una deuda que alcanzó los 615 mil millones de pesos en 2001. Adicionalmente, no pudo adaptarse al entorno competitivo con la entrada de empresas privadas. En 2003, el entonces presidente Álvaro Uribe ordenó su liquidación, argumentando la necesidad de preservar el valor patrimonial de la Nación.
Durante el acto de sanción de la reforma laboral, Petro anunció la posibilidad de revivir Telecom mediante la transformación de Internexa, una filial de ISA y parte del grupo Ecopetrol. El plan implica desprenderse de la participación accionaria estatal en Telefónica, cercana al 33%, y fortalecer Internexa para convertirla en la nueva Telecom.
“Telecom es del Gobierno Nacional, pero solo son acciones que no deciden. Tenemos una decisión que tomar. Vendemos las acciones y fortalecemos Internexa, y luego a Internexa la convertimos en Telecom”, declaró Petro. El objetivo es que la nueva Telecom gestione la fibra óptica de toda Colombia y establezca conexiones con San Andrés, Europa, Norteamérica, el este asiático y China.

La propuesta surge en un momento en el que la conectividad digital es fundamental para el desarrollo económico y social. Actualmente, Colombia depende en gran medida de actores privados para su infraestructura de telecomunicaciones. Petro argumenta que es necesario recuperar el control estatal para garantizar una conectividad equitativa y robusta, cerrar brechas digitales y fortalecer la soberanía tecnológica del país.
La venta de Colombia Telecomunicaciones S.A., controlada por Telefónica Hispanoamérica, a Millicom Spain por 400 millones de dólares, ha puesto sobre la mesa la participación del Estado colombiano. El 32,5% restante de las acciones pertenece al Estado, que ahora debe decidir si vende o fortalece a Internexa para convertirla en la nueva Telecom.
La propuesta de Petro de revivir Telecom abre un nuevo capítulo en el debate sobre el rol del Estado en los servicios públicos digitales. Si bien enfrenta desafíos políticos y financieros, representa una visión de futuro basada en la soberanía tecnológica y el acceso equitativo a la conectividad. Queda por ver si contará con el apoyo necesario para concretarse y convertirse en una política de largo alcance.



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