Director de FENAPROLE explica cómo la integración de energía solar y agricultura transforma la producción nacional
La energía agrovoltaica se posiciona como una solución innovadora para el sector agrícola y lechero de Ecuador. Luis López, director ejecutivo de FENAPROLE, detalla en entrevista con PORTADAS de prensa.ec, cómo esta tecnología permite producir alimentos bajo paneles solares, generando energía limpia y reduciendo costos de producción. El modelo no solo mejora la economía de los productores sino que también contribuye a la transición energética nacional, permitiendo a las zonas rurales autoabastecerse y hasta vender excedentes energéticos.

“La energía agrovoltaica nos permite producir leche, pasto o tomate bajo paneles solares. No solo es posible, sino deseable”, afirma López. El director de FENAPROLE también destaca: “Con paneles solares reutilizados, hemos demostrado que se puede generar energía limpia y cultivos saludables, reduciendo la evaporación de agua”. Sobre la viabilidad económica, López menciona: “En 10 meses, el equipo de paneles solares y baterías se paga solo. Los paneles duran 40 años, y el costo de generación energética se reduce a cero”.
El cambio climático y el alto costo de la energía eléctrica representan desafíos significativos para el sector agrícola en Ecuador. La agrovoltaica, que integra sistemas fotovoltaicos con actividades agrícolas, ofrece una solución dual: generación de energía limpia y optimización de tierras agrícolas. A nivel mundial, países como China y Alemania ya han implementado con éxito esta tecnología, mientras que en Ecuador, FENAPROLE lidera esfuerzos para adaptarla a las necesidades locales.
Expertos en innovación agrícola ven en la agrovoltaica una oportunidad para transformar la productividad y sostenibilidad del campo ecuatoriano. Sin embargo, advierten que la adopción masiva requerirá superar barreras como el acceso al crédito y la capacitación técnica. El modelo propuesto por FENAPROLE, que incluye la venta de excedentes energéticos a empresas eléctricas, es visto como una estrategia prometedora para hacer la tecnología económicamente atractiva.

La apuesta de FENAPROLE por la agrovoltaica representa un paso audaz hacia la modernización del sector agrícola en Ecuador. ¿Logrará este modelo equilibrar la producción alimentaria con la generación energética sin comprometer la biodiversidad? Mientras Luis López promueve una “gran campaña” para integrar energías renovables en las zonas rurales, surge la pregunta: ¿cómo asegurar que la tecnología no excluya a pequeños productores con menos recursos?

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