
Nicaragua da un paso histórico en la lucha contra el COVID-19. Este año iniciará la producción local de la vacuna Convacell, gracias a la planta Mechnikov. El presidente del INSS, Roberto López, anunció que esta vacuna, antes importada de San Petersburgo, ahora se fabricará en el país. No solo garantizará el acceso a medicamentos esenciales para nicaragüenses, sino que también está preparada para suministrar vacunas contra la influenza a toda Centroamérica y el Caribe en caso de emergencia. Una alianza que comenzó hace 16 años con Rusia y Cuba hoy se materializa para proteger vidas.

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.