Ha trabajado en radio, prensa, televisión y Relaciones Públicas. Su trayectoria periodística se inició en varios medios de comunicación: La Razón, El Universo, Hoy, Extra, Visión, Francisco Stereo, Cumbres, así como en la Presidencia, Vicepresidencia de la República, Procuraduría… Agradece a Sor Susana Aguinaga Zumárraga, su maestra de Literatura del colegio La Providencia, de Quito, quien la impulsó para lograr que su vocación como periodista se cumpla.

Nació en Catacocha, cantón Paltas, provincia de Loja. Carmen Pereira Sotomayor es la mayor de 12 hermanos, 8 mujeres y cuatro hombres. Desde muy pequeña soñaba con la comunicación. Esta idea se afianzó cuando el escritor, periodista y poeta cuencano, Jaime Galarza Zavala, llegó a Loja, “porque era perseguido en Quito por algún comentario o algún libro y se escondió”. En ese lugar había tertulias muy interesantes, cuando de repente sintonizaron una emisora de banda ancha. Se trataba de Centinela del Sur de Loja una estación con mucha tradición y credibilidad en la zona. Eso llamó la atención de la niña.

En ese tiempo, el escritor cuencano se conoció y se casó con una hija de una prima de su abuelita paterna, quien era dueña de una hacienda. Su abuelita era Peregrina Cueva Chamba, prima hermana del expresidente Isidro Ayora Cueva.

Tenía 6 años cuando les dijo a sus padres que quería ser periodista. Su madre América Sotomayor Torres, maestra rural unidocente, fue su profesora de primero a cuarto grado; y su padre Víctor Pereira Cueva, contador público, apoyaron su sueño. Los dos eran muy apegados a la política y tenían candidatos diferentes, pero eso jamás influyó negativamente en su relación. Más vale aportó para que Carmen Pereira Sotomayor participe de esos diálogos.

Otro de sus referentes para seguir la carrera fue su abuelo Job Pereira, un asiduo oyente de Radio Nacional de Ecuador. Escuchaba todo lo que pasaba en el Congreso Nacional. Carmen añora esa época cuando la emisora estatal tenía programas informativos y radioteatros. Otra de las estaciones que se escuchaba en el sur del país era Radio Nacional Espejo. Porfirio Cadena y El Gato eran las series más comentadas… Se imaginaba el mundo a través de estas novelas.

En 1961, cuando llegó a la capital ecuatoriana, estuvo en la escuela Ciudad de Cuenca de cuarto a sexto grado. En 1963 Estudió en el colegio La Providencia, en el centro de Quito, donde fue su maestra de Literatura Sor Susana Aguinaga Zumárraga. Después de sus padres, asegura, fue la persona que descubrió hasta donde podía llegar en el periodismo. La profesora le incluyó en todas las actividades del establecimiento: la revista, el periódico mural, el teatro y le impulso para que sea parte del Consejo Editor del Colegio. También hacía poemas a la virgen. Tanto en la primaria y secundaria obtuvo las mejores notas.

Cuando se graduó del colegio, no cumplía los 18 años, su papá le acompañó y le matriculó en la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Central del Ecuador. Luego de unos meses Sor Susana llega a su casa y le propone dar clases en el colegio La Inmaculada, para que forme y dirija el club de periodismo. En el plantel dictaba, además, las materias de Historia y Geografía. La religiosa era una formadora de las nuevas generaciones. “Depositó toda su confianza en una persona que no cumplía la mayoría de edad”, repite.

En 1970, cuando creó el club de periodismo, también hizo un programa en Televisora Nacional. Conoció a Jorge Zaldumbide, director de programación de canal 8, un genio de la radio, quien le enseñó a hacer guiones. “Así debe ser la gente con alguien que se está iniciando, demostrar su calidad humana y guiar”, dice. Mientras que la revista del Club de Periodismo se hizo en la editorial Fray Jodoco Ricke, que era de los frailes franciscanos, ahí, en cambio, le enseñaron a diagramar. Tuvo diferentes maestros en su trayectoria. “Saber decir esto no está bien y enseñar cómo se deben hacer las cosas”, esa es la clave, destaca.

En la Universidad Central del Ecuador fue compañera de Néstor Arboleda, Jaime Salazar, Iralda de Ordóñez, Oswaldo Redrován, Mercedes Mackliff, Mariana Cortázar, Teresa Herrera, Cecilia Barba, Rosa Rodríguez, Carlos Balladares, Lolita Gallegos, Florencia Paz, esta última fue reina de la UCE. Perteneció a una promoción de profesionales destacados. “Nosotros éramos bastantes en las aulas, porque fue la temporada cuando se dio el libre ingreso a la Universidad Central”.

Cuando estaba en primer año, se realizaron las elecciones de autoridades locales. Uno de los candidatos que se postulaba era Sixto Durán Ballén. José Luis Rodríguez, propietario de Radio Éxito, que en ese tiempo se ubicaba en la Plaza Grande, fue de curso en curso, invitando a los alumnos para que colaboren con su emisora durante el proceso electoral. Llegó al aula de Carmen y dijo “de este curso quien quiere ir a trabajar un día, en vivo y en directo, narrando lo que pasa en las elecciones. Les voy a dar una leve preparación de lo que tienen que hacer y se les pagará por la cobertura que realicen”. Era lo que ahora se dice inducción. A pesar de que eran muchos estudiantes, solo ella alzó, tímidamente, la mano.

La cobertura fue en los barrios La Magdalena y la Villa Flora, al sur de Quito. La consigna era que si iban los candidatos a concejales o alcaldes había que entrevistarles. Se acordó que la radio pagaba por el uso del teléfono en unas dos tiendas de los sectores mencionados, para transmitir las novedades de las elecciones. Mirando el trabajo responsable y ágil de Carmen, los dueños de las tiendas no querían cobrar por las llamadas: “deje nomás, venga a enviar la información cuando quiera”, le decían.

En ese momento escuchó que el candidato Sixto Durán Ballén estaba como a unas tres cuadras de la tienda. Fue al lugar, le tomó de la mano al entonces candidato, le llevó hasta la tienda y le hizo la entrevista. “Cuando se es adolescente, lo que te falta de conocimiento, te sobra de energía”.

En esa cobertura sucedieron otros eventos informativos. Hubo un accidente de tránsito y también reportó el hecho de la siguiente manera: “el accidentado quedó horriblemente muerto”. En la radio en lugar de desanimarle, le dijeron que era la reportera estrella. “Antes era así, había solidaridad e impulsaban para que se continúe, pero ahora con las redes sociales los comentarios son muy duros”. Destaca que siempre hay que ponerse en el lugar de la otra persona, porque se debe apoyar y construir.

En 1972 fue parte de Reportarqui, con Gonzalo Pérez Torres (Gapeto), Hercilia Torres, quien hacía la locución. Este espacio era dirigido por el profesor Gustavo Herdoiza León. Su fuente era el Municipio de Quito.

En ese mismo año recibió la invitación de Guillermo y Juan Quezada, para trabajar en diario La Razón, de Guayaquil. Ahí conoció a la periodista de gran trayectoria, Miriam Rumazo de Arellano. El dueño era Ramón Yulee. Estuvo más o menos unos cuatro años.

En 1977 llegó a Visión AM. La estación estaba ubicada en San Blas, en el centro de Quito. El sobrino del dueño, Carlos Bracho, era el director. El acercamiento con esta radio se dio porque el esposo de su amiga Carmen, Edmundo Martínez, le invitó para que conduzca el noticiero. Llegaba a las 05:30. Edmundo hacía las entrevistas, Carmen leía las noticias de los periódicos y hacía la producción propia. A lo largo de su vida ha dormido cuatro o cinco horas diarias.

Luego de eso pasó a trabajar en El Universo donde tuvo el apoyo de Milton “Pajarito” Salvador y Milton Alava Ormaza, que era jefe de redacción, y siempre decía “cómo se aprende, viendo las correcciones. Aprender haciendo. Califica a Augusto de la Rosa como un fotógrafo maravilloso, quien en la primera cobertura le apoyo, porque tenía que hacer la página social del periódico y lo logró.

El diario Extra, de Guayaquil fue otro de los medios en los que laboró Carmen Pereira, desde 1981 hasta 1984. Sus compañeros fueron Miguel Rivadeneira y Francisco Herrera Araúz. Salió porque el vicepresidente de la República de entonces, Blasco Peñaherrera Padilla, le pidió que sea la directora de Comunicación. Estuvo desde 1984 hasta 1988.

En 1994 fue directora de Dial Noticias, en Francisco Stereo. En 102.5 FM laboró con Washington Yépez, Hernán Jouve, Roque Rivas, Xavier Basantes, quien es editor económico de diario El Comercio; Rommel Garzón, fue reportero de Gamavisión; Tamara Maldonado, Ricardo Anzatuña, Xavier Villarreal Guevara y la autora de este artículo, entre otros. “Fue un interesante y productivo grupo de profesionales de la comunicación”. Reitera que las entrevistas tenían impacto y eran publicadas en los medios impresos del país. El padre Ángel Falconí, era director de la “Panchito”; y su padre Víctor Manuel Pereira Cueva, gerente de ventas. Recuerda con mucho cariño a Fray Carlos Amendaño, quien también dirigió la radio en dos ocasiones.

Siempre ha procurado que los pasantes adquieran nuevas habilidades y herramientas de trabajo. “No es complicado, solo hay que despojarse de egoísmos”, asegura. Por eso enfatiza que para ser periodista hay que ser reportero, por ello hay que “darle el valor a la palabra. No defraudar la credibilidad y la confianza que deposita la audiencia en nosotros”.

Recuerda con mucho respeto al ex ministro de Trabajo, Antonio Gagliardo; al exvicepresidente Blasco Peñaherrera Padilla; a Miguel Rivadeneira y Galo Martínez Merchán, con quienes trabajó. Así como a César Frixone Franco, porque cuando llegó a la Cámara de la Pequeña Industria, estaba estudiando periodismo y no tenía experiencia. El acercamiento se dio por recomendación del ex ministro de Salud y caricaturista Asdrúbal de la Torre. César Frixone fue un impulsador del cooperativismo y quien creó el Centro de Exposiciones Quito.

Antes de 1988 estuvo en el proceso de transformación del Instituto Tecnológico Equinoccial a Universidad, de ITE a UTE. Ángel Polibio Chávez era el rector y Álvaro Trueba el vicerrector. Trabajó con Guadalupe León, desde el Centro Ecuatoriano de Estudios Multidisciplinarios (CEIME) y luego fue al Ministerio de Trabajo.

En la Procuraduría del Estado fue jefe de Comunicación, desde 2006 hasta el 2015, con José María Borja, “un abogado de enormes valores, como su padre Ramiro Borja y Borja”. Igual con el doctor Diego García Carrión. “Cuando se cumple una labor técnica y profesional se tiene la obligación de ser leal con el país y la institución”, acota.

Simultáneamente ha tenido dos o tres trabajos, por eso le ha tocado dormir muy poco. Es hiperactiva. Cuenta que un compañero de trabajo de la Procuraduría, quien también ejerció un cargo ejecutivo en Ecuavisa, Fernando Bucheli, le decía que trabajaba como una abejita, porque es muy detallista y dedicada.

Carmen Pereira Sotomayor dice que la satisfacción más grande de su vida es haber dejado un legado ético, de trabajo y servir a los demás. En todos los ámbitos hay que aprender, enseñar, aportar y sumar. Siempre hay que pensar que la otra persona también puede tener la razón. No hay que cerrarse a la radicalidad de siempre tener la verdad…

Iliana Cervantes Lima
Voces de la Radio

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